… también los dioses se equivocan;
por muy adentro, por muy hondo que en mí vivan,
los siento llorar, brillar y gemir entre luces fugaces por sus barrososcuros,
o tapiar con olvidos y arcillas definitivamente los boquetes
que van dejando al desaparecer;
… pero los dioses también se cansan, y salen al atardecerconmigo
a entibar la noche íntima, a recoger dos estrellas del cielo
para luego poder regresar a casa;
… a veces, en silencio, hombres y dioses cansados nos encontramos enel portal
y subimos en el ascensor como refundados, como solidarios;
… al final cuando es así, hay una unánime mesura ennuestras breves
y simples despedidas: todos nos vamos y nadie tira piedras.

Orión de Panthoseas

… si del cielo de Castro cuelgan hoy manzanas hermosas
y los niños por las calles bailan, de tu lecho surge una luzpoderosa
y tus ojos destellan fulgores de trigo;
… sin embargo, es en la agonía del corazón donde tetoco, hijo, es en él
donde descubro y guardo tu ser primero, tus purísimas ceras yalabastros vivos;
por ello, cuando apagas la frente y quedas como muerto,
es cuando huele a humo negro la  casa, cuando suena a grito y asilencio,
y la sola duda de tu pérdida a tu madre y a mí nos aturdey provoca llanto;
… te amamos, te queremos, hijo, eres el germen más puro ydelicioso
que tenemos;
… se han marchado los niños y Castro piensa y murmura solo;mientras duerme la noche,
yo sé que tú velas y meces los terribles miedos y riesgosde nuestras vidas.

Orión de Panthoseas

… amigos míos, si no tragáis carros y carretas, si novivís
el dolor de la revolución del corazón y la razón,
si no sentís pasar el tiempo y la desgracia y losresistís como a la muerte
e ignoráis al final que ya no sois quienes erais…
entonces ¿ de qué estamos hablando, de qué albor,de qué fragancia,
decidme, de qué tiempo o qué alegría ?
… porque hace poco ruido la sabiduría al tocarnos:
su canto es hondo, y sólo en silencio abrigan
sus pasos y sus lumbres;
… amigos, no creáis, pues, en historias de desaparecidos,
no en la luz aparente ni en la paz aparente;
he de deciros que no hay atajos ni atraques imprevistos,
y que no, y nunca, ha habido mayor insidia que el don
de deudas abolidas;
… ineludiblemente habremos
de entrar y asumir cada horror y desastre,
y luego, para poder vivir, abrir el corazón y rememorar lascosas.

Orión de Panthoseas

… sobre Castro ha estallado la tormenta que traía la noche,
y, mientras los viandantes corren por las calles, el cielo ruge
y tira contra ellos y los barcos del abra golpes de ceniza y lluvia
… no temas, hijo; tu madre ajusta puertas y ventanas y yo te cubro
y velo con el corazón; eres mi hijo, mi savia viva y dulce y enti me miro y me recojo;
… enseguida, cuando tu madre vuelva, sé que te pondrála mano en la frente,
que te recompondrá las ropas y fruncirá los ojos porquesiente angustia
de poder perderte en el fragor terrible de estas noches;
… estaremos juntos, y los tres, hijo mío, si es preciso,velaremos el sueño
hasta que las calles brillen al contacto puro con la madrugada.

Orión de Panthoseas

… tu cuerpo, padre, es una piedra en el campo aquél,
detrás del río;
no sé aún cómo llegó allí,
no sé;
… después de tantos años acarreando soles y lunas,
aupando de la tierra las terribles lágrimas que produce laoscuridad,
no tuve, padre, un rato de juventud con que pronunciar
y estrechar con pasión tu nombre; yo no sabía
que un muchacho con el cuerpo de mimbre
tenía que parar, hablar con su padre y darle forma, crearlo;
… y ahora ¿ cómo llegar a ti ? ¿ cómosacar constelaciones
y lumbres vivas del corazón y tocar  tus manos y que losepas ?
… este oficio de vivir no nos dio para mucho;
pero, al menos, nos queda esta prenda serena de dolor,
la que acompaña siempre a los silencios duros, y graves,
como el que ahora tengo.

Orión de Panthoseas

… sobre semillas de amor puro crecen los brazos de mi hijo;
oh sol amado, joya, luz y oro de mi corazón,
canta mientras los laureles crecen, mientras los pájaros seasomen
a tu resplandor, llámame Qué otra noche oscura
podrá impedirnos este breve vuelo y estrechar los lazos
que aúnan nuestras vidas, hijo, qué otra ilusión ovendaval de nieve
podría detenernos, dime, qué otra muerte, qué otrabatalla aún;
… por entre altas rendijas del aire se ve prendido el cielo; bajanpor ellas
guirnaldas y ángeles, gotas vivas de fuego y lluvia caen …; peronada,
nada  imaginable puede ser comparado a la esbeltez de tu alma,nada, nada, hijo,
con la ternura infinita con que tus ojos dan vida al claro y limpiocurso de la noche.

Orión de Panthoseas

… acostumbra el dolor; llega la alegría
y la estoy recibiendo con los labios temblando,
como si el cuerpo extrañara, como si la costumbre del dolor
hubiese obviado para siempre la irrupción de sucesos hermosos;
… es así que la alegría casi duele, puesdespiadadamente se aprieta
contra el pecho para hacerse sentir, para reconocerse, para sobreponerse
y de esta forma pronunciarse;
… y son tan pocas las gotas de rocío vivo que van apareciendo
en la aridez que soy, que las cojo y las pongo por las grietas delcuerpo
cuidadosamente no para que crezcan, no, sino para que no mueran;
… todo parece revertir a este momento en que me quedo quieto,escuchando,
como si el leve resplandor que tengo estuviera en peligro
y con rapidez, contra un mar de oscuridad e insidia,
con rigor y urgencia tuviera que ordenar la vida para defenderlo.

Orión de Panthoseas

“… mirad y ved que las cosas no duren mucho,
no siendo que se vuelvan añejas y rancias”.

… rebélate, oh ser mío, contra las viejas formas,
contra las viejas luces y la viejaalegría;        
                                                             sal
y resurge sobre las terminaciones íntimas,
sobre todo cuanto pretenda ser tu orilla o puente,
tu ley o libertad, pero, al fin, tu muerte;

… para ser de hombre deberás hender el velo de lafascinación,
y el humus de la sangre y el humus de los labios,
y con belleza y ciencia instituir tu fuerza y canto: una lanza pura,docta y fiel
con que enfrentarte a credos de hombres y de dioses y no caer;

pues que necesitarás crear nuevos conceptos, nuevosnúmeros y nuevas geometrías,
haz con mis huesos un fuego pavoroso y con mi alma un río,
un mar inabarcable con que instruir, ordenar y propagar la luz;
ser mío, sé valiente, no te detengas.

Orión de Panthoseas

… este descalabro de mi vida, este golpe exterminador deángeles y rosas,
este acontecer que se me ha adentrado en el pecho y me ha llenado deestragos la sangre
y el discurso del cielo, me duele;
… no quiero exagerar en cómo es la soledad mientras se hace,
o cómo llega la estulticia del tiempo y va invadiendo loshombros,
los brazos, la cintura y los pies sigilosamente, cómo tira sobreel diván del loco
porque ya no quedan pájaros por pasar a través de laventana y el daño es grande:
una constelación desconocida y descontrolada de ejes, cuerpos,estridencias y órdenes.
Yo sé que es un momento de mínima virtud y deescasísimo hombre,
una refriega de lobos enjaulados por y en mi propio frío.
Pero sé también que esta ruina mía pasará,aunque a dicha resurrección
nadie esté convocado y los lobos me aúllen día adía y año a año por las venas tensas y heladas
del corazón.
Yo creo, yo creo en la vida de mis huesos sitiados.
¿ Dónde si no construiré lo que espero ?
¿ dónde si no la libertad ?

Orión de Panthoseas

    CANTO I

Conocía Aitiíne el cuerpo de Itsoel, lo estabaconociendo, cuando dijo:
Itsoel, amado, tu cuerpo es una gema labrada y escogida,
es en mí como el océano adentrándose en la tierra,
pero tu alma, Itsoel, tu alma, se me escapa como peces que nadan en labruma
de la noche y quedo sola,
perdida entre los hielos ingentes de la llama.

Tras recorrer Itsoel uno a uno los rasgos de su amada,
Aitiíne le pareció de nácares y mimbres y condeleite  la besó en el vientre, en el pecho,
en los cabellos…Todo, todo fue profundo y delicado al tacto, alsentimiento,
a las horas habidas, ambos suyos, de ellos, solos,
inmolados por y en el silencio.

Con Itsoel en los brazos, buscándolo, caminóAitiíne sin rumbo por la noche
y la niebla, lloró bajo las lunas, las edades, los días,
y buscó, buscó en el pecho sin voz por los instantes…

Amado Itsoel –suspiró abatida–
invítame al ocaso o al alba en que amanezcas.

    CANTO II

Las horas de Itsoel fueron de agua, tomillo y amaranto,
venían engastadas con la miel de los linos y la aurora quearrancan
al ébano los pájaros.

Elevó los párpados al magno dintel de lamañana  y sujetó las rosas
y los goznes del mundo, mientras golpeaba a rebato
por la sangre de  Aitiíne.
La entidad que le ungía rescató las edades, alángel de la lluvia
y a la ternura del fuego,
exactamente aquella que albergaba finales de ceniza.

Cogió Aitiíne la copa oscura de las hiedras ybebió de ella,
justo cuando el sol, místico y desnudo,
cruzaba invertebrando los huesos y la vida de la eternidad.

Orión de Panthoseas