En la Biblioteca,
deslizando mis dedos por
lápidas de libros prolongadas,
Poesía sale a observar el mundo.
Camina…
el perfume de papel envejecido
aumenta en sus caderas,
en su pecho entrevisto:
me encantaría verla desnuda,
poder follármela,
y que las palabras se nos quedasen mirando…
Tomás Díaz Cuadrado