Poesías y Poemas

Desconvenidos

A tus pies se adosaron
otros pies como los tuyos,
andares cansados se urgían,
una tregua en sus milicias.

Oídos sordos  juntaban,
cuatro orejas sin caletre.
de una cabeza a la otra,
eran dos a voz en gritos.

Y pasaron días sandios,
junto a sus noches memas,
y los gritos no acallaban,
con el sonar de los ecos.

No interesaba encender,
la industria de la sesera,
ni movilizar  corrientes,
que procuraran razones.

Después a tus ojos pillaron,
otro par igual de necios,
con mirada desconvenida,
pero esta vez eran mudos.

Peña / Godoy