Naciendo el llanto humedeció tus ojos,
y reímos en torno de tu cuna.
¡Ojalá rías al perder tus luces,
mereciendo te lloren en la tumba!
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Naciendo el llanto humedeció tus ojos,
y reímos en torno de tu cuna.
¡Ojalá rías al perder tus luces,
mereciendo te lloren en la tumba!
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