Toda piedad o ninguna.
Pero no: sucesión
del día y de la noche,
de la noche y el día
hasta que el hilo sutil
ya no es nuestra vida.
Bruno Molinaro
Toda piedad o ninguna.
Pero no: sucesión
del día y de la noche,
de la noche y el día
hasta que el hilo sutil
ya no es nuestra vida.
Bruno Molinaro