Es un burro hecho de espuma
y criado por la pluma
  de un poeta.
En la meseta
de su alma
trae calma.
Y sus orejas, lloronas
y temblonas,
acarician como un beso.
Y, por eso,
es Platero un inmortal.
Angelical.
Si camina
se ilumina.
Cuando trota
parece que el cuerpo flota
y, al correr,
semeja un amanecer.
Sus ojos son dos luceros
mañaneros
y, en todo su ser, se asoma
la paloma
de la paz.
Y, si la vida es agraz,
Platero ofrece su fuerza
que se esfuerza
por ser suave caminada,
siempre blanca e iluminada.
Su voz,
atroz,
es encanto
como el canto
de un jilguero,
pregonero
de belleza
y de pureza.
De su lomo
yo me asomo
al mundo de la amistad
y humanidad.
A Platero
yo le quiero
manchado de mariposas
y de rosas.
     Burro hermano,
casi divino, porque fuiste tan humano.

Zacarías Palacios

Quiero decirte un secreto
que me quema el corazón:
Yo te quiero
con ardor.
Quiero cantarte una endecha
que me llena de emoción:
Tu sonrisa es una estrella
y un candor.
Quiero gritar con el viento
una sonata y canción:
Te deseo
con pasión.
Dame una luz de esperanza,
que me será un arrebol:
Y, de este modo, mi alma
quedará llena de ardor.
Cuando escucho los gorjeos
de un canoro ruiseñor,
luego siento
de tus besos el rumor.
Quiero plantar, en tu huerta
y en tu jardín, una flor,
y espero, con esa siembra,
como fruto tu favor.
Ya que te he dicho el secreto
y, en mi alma, nació el sol,
ahora creo
y amo a Dios.

Zacarías Palacios

Por los siglos infinitos, el tiempo llega a galope.
Corre cual potro sin freno y cual avalancha con prisa
y quiere empujar, en sus brazos, alud de meses y de años
y amontonar, en sus lomas, un gran enjambre de vidas.
Es un alazán fogoso, es un rayo sin destino.
El tiempo pasa y no para. El tiempo avanza sin brida,
sin saber dónde se esconde o dónde quedan sus huellas
pues duerme un sueño eterno y una penumbra a la deriva.
Son oleadas de siglos disparados
que atacan por el centro, por el lado y la orilla
para arrasar las flores,
botones y sonrisas
con su guadaña larga, curva y llena de hambre que no para
de apagar los luceros e chispas
del amor que naciera y viviera
para sembrar de flores y cantigas
el mundo prolongado e infinito, adornado de estrellas
y de mil mariposas coloridas.
Esa carroza triunfal e inexorable do los tiempos
parece que pretende aplastar con sus sombras marchitas
la voz y los clamores del espíritu
que nace entre cenizas
para sembrar la gloria de la historia
y proclamar conquistas
y virtudes y ciencias y esperanzas
y amores y alegrías.
Sólo el amor es una ilusión que llega,
una espada encendida
que hiere el horizonte de la nada
y rompe la muralla que cerca, estremecida,
el horizonte negro del tiempo arrasador,
y revienta la ojiva
que oprime la esperanza,
dejando allí una espiga,
que produzca las rosas y canciones
de un cosmos renovado, en las orillas
de un nuevo reino que nos lleve hacia Dios.
El reino eterno de la vida
y la emoción.

Porto Alegre, 22.02.2002

Zacarías Palacios

Dime, luna:
¿Por qué sólo brillas cuando estás desnuda?
¿Dónde te escondes, cuándo la noche estáobscura?
¿Para dónde huyes cuándo el sol aparece en laaltura?
¿Cuánto tiempo quedas dormida y muda?
¿Cómo sonríes con una sonrisa pura?
¿Qué piensas cuando estás colgada de tu cabellerarubia?
¿Por qué, dónde, cuándo, cómo erestan rubia
escondida en el seno de una noche obscura
y quedas tan desnuda?
Dime, luna, luna, luna, luna
¿Por qué y cuándo y cómo siempre alumbras,
al nacer todos los hombres, sus cunas?

Zacarías Palacios

Es una noche estrellada con un manojo de lirios,
aunque hace frío.
Es un girasol gigante con cabellos amarillos,
aunque hace frío.
Es un coral de gorjeos de ruiseñores y mirlos,
aunque hace frío.
Es un jardín encendido de pétalos y pistilos,
aunque hace frío.
Era una verde oleada, que burbujeaba en un campo de olivos,
aunque hace frío
Es una emoción sagrada que se perpetuó en los siglos,
aunque hace frío.
Era una tarde manchada de la ausencia, sin olvido,
aunque hace frío.
Es la meseta poblada de alhelíes dormidos,
aunque hace frío.
Es la inmensidad temblando con los rumores de trigo,
aunque hace frío.
Es la distancia alargada y bordada de caminos,
aunque hace frío.
Es el silencio cantando mil serenatas y ritmos,
aunque hace frío.
Es la tempestad rodando, por el cielo, sin peligro
aunque hace frío.
Era un torrente azul que lanza el arco iris al precipicio
aunque hace frío.
Eres tú con tu mirada llena de risa y cariños
y ahora no hace frío.

Zacarías Palacios

Lunes

La luna queda colgada
los lunes en la ventana.

Martes

Marte se fue a la guerra
y nos mató las estrellas.

Miércoles

Mercurio quiso comprar
las caracolas del mar.

Jueves

Júpiter, el dios del cielo
quedó lleno de silencio.

Viernes

Venus cantaba al amor
sus endechas de color.

Sábado

Saturno trajo emoción
y renovó mi pasión.

Domingo

Yo quiero que este domingo
vengas a soñar conmigo.

Zacarías Palacios

Cuando pienso en las palabras y busco significados,
me asalta un grande duda, que se enreda en el misterio.
porque podemos decir palabras y otras palabras.
Podemos lanzar al viento
mil palabras llenas sólo de vacío,
sin valor de sentimientos,
sin loores
ni lamentos.
Otras palabras también
son duras como el acero,
porque hieren como dagas
y se clavan en el pecho.
Almas blancas y sedosas dicen palabras sonoras,
que estallan como sonrisas y besos
y dejan su huella honda
de la vida en los senderos.
Son palabras de verdad.
Son fontanas y veneros
de los ríos plateados y rientes del afecto.
Y, aunque parezca mentira pues parecen paradójicas,
hay también las palabras que son flores de los cielos,
pues, más que en rumores y gritos,
su sentido sacrosanto sólo se escucha en silencio.

Zacarías Palacios

Los vendavales del tiempo van empujando al pasado
los días de mi presente,
que llegaron del oriente
y que van siendo arrastrados
cual las hojas por el viento
en una tarde otoñal.
Es salvaje el vendaval
que nos azota, en silencio,
y marchita los botones de esperanza
como marchita el invierno
la sementera nacida y la flor de los luceros
con sus espadas de escarcha.
El libro de nuestra vida,
está siempre castigado por un vendaval que pasa,
deshojando la alborada
de nuestras sombras y risas.
El libro de nuestra historia
va siendo escrito en el tiempo,
siempre viejo y siempre nuevo.
¡Yo quiero sólo acabarlo en el umbral de la gloria!

Zacarías Palacios

Quiero escuchar el silencio
que grita en la soledad,
Deseo ver las tinieblas
que pueblan la inmensidad,
Yo busco tocar la nada
que tiembla en ningún lugar.
Quiero gustar la amargura,
que no tiene paladar.
Quiero contemplar las sombras
que llenan la oscuridad.
Quiero entender el no ser,
la inexistencia total.
Quiero sentir el perfume
y olor que no existen más.
Yo busco entrar en el caos
y en la confusión voraz
Quiero vivir el pasado
de miles de años atrás.
Yo quiero el todo y la nada
mas no los sé aprisionar.
Voy a buscar una hada
que me lo sepa enseñar…
Es la hada de fantasías,
que me lleva a la ciudad
del mundo de los ensueños
quien me enseñará a soñar.
Sueños grandes, misteriosos
y una quimera capaz
de llenar mis esperanzas
será el camino real
para alcanzar mis deseos
y al imposible llegar.
Quiero soñar en la vida
y eternamente soñar.

Zacarías Palacios

Agujas rasgan el cielo
Sobre un poema de piedra,
Porque quieren florecer
Y conquistar las estrellas.
La flor de la Catedral
Entre las nubes se enreda
Y ensarta, en sus caracolas,
La luz del sol y tinieblas.
Y las casas se arrodillan,
buscando paz en la iglesia.
Los árboles, juguetones,
Suben del castillo a cuestas
Y dejan caer la sombra,
Llena de rizos, morena.
Los paseos silenciosos
(Isla y Miraflores) piensan
Que son caminos de gracia
Y de los rosales sendas.
Cartuja y Cardeñadijo,
Hitos de la Historia vieja,
Son recuerdos del pasado
Y sonatas de una ESPERA.
El Cid continúa vivo
En la extensión de esta tierra;
Las flores siempre florecen
Y los pájaros gorjean.
Burgos es historia y llama,
Que alumbran la sementera
De amistades y sonrisas
De pundonor y nobleza.
Burgos y su Catedral
Son siempre viejas y nuevas
En sus canciones y amores.
Burgos es amor en fiesta.
Cantemos, unidos, Burgos.
Burgos carne, Burgos piedra.

Zacarías Palacios