Existe demasiado vacío
para llenar
las palabras de luz.

Arduo es vaciar dolores,
que el dolor más grande,
es el viciado mundo.

Bajo las ruinas del aire,
el horizonte brama,
porque ya no brota
ni el aroma del amor,
ante el desamor reinante.

Nadie le presta  atención
a los latidos del ser:
ni  los vivientes
a cuerpo de rey,
ni los supervivientes
a cuerpo de calle.

La atmósfera herida,
quema,
traspasa el corazón
y arrasa la vida.

Todo es mentira:
La flor dejó de ser poesía,
y la poesía dejó ser flor.
Y la flor abandonó el verso,
y el verso abandonó la flor.

¿Dónde habitan los jardineros,
que cultivan el amor,
amando sobre todo a la persona,
por ser ella misma
y ser para los demás?

Antes de que nos inunde
la impureza, se precisan
poetas a cambio de nada,
para que nade la pureza
en las alturas,
y el sol no tenga pereza
por salir.

Al igual que el hombre,
sin el Creador desaparece,
la flor sin el poeta se desvanece.

Víctor Corcoba Herrero

“Fundan, animan y caracterizan el obrar moral del cristiano”

   I.- LA FE

Yo soy la paz y en paz florezco.
Yo soy el amor y en amor existo.

Vivo cuánto más aspiro la poesía,
y cuanto más respiro el verso,
y cuánto más transpiro
la transparente luminaria
de ser la energía y el valor,
la aurora viva del cielo.

Porque yo soy la fe,
la que convierte la noche en día,
el día en un aire de gozos,
y el gozo de morir en vida.
¡La vida soy, en la vida vivo!.

   II.- LA ESPERANZA

Yo soy el estado óptimo del optimismo.
Yo soy el estado del alma y el sentido.

El sentido de una vida de amor,
que no se deriva de juegos,
ni germina en los éxitos,
ni prospera en las grandes mansiones.

Porque yo soy la esperanza,
la que viene de Dios y en Dios se halla.
¡Y hallados en Él, se gana la Vida!.

   III.- LA CARIDAD

Yo soy el amor de amar amor.
Yo soy el vínculo más níveo del verso.

El verso perfecto que nos une a Dios
y a los demás, el verso magistral
de hermanarse todos con todos,
el amor invencible
que todo lo soporta y perdona.

Porque yo soy la caridad,
la que purifica el amor,
y lo eleva a la cima del gozo.
¡Y en tal alto gozo, reposa la luz!.

Víctor Corcoba Herrero

Las olas no son nada,
sin las alas del viento.
Del viento los besos,
nadando en verso,
calmando desaires,
dando aire al universo.
Un trino de tonos
y de timbres,
entonan nanas,
ante los nidos siderales
de un nadar en poesía
hacia los tronos celestes.
Como poeta el mar,
el mar y su bracear
de lenguajes;
signos que nos bañan
de amor, signos
candentes de paz,
paz donde la sed se sacia
en su ascendente vivir,
vivir en los labios del cielo.
Sin las alas del viento,
las olas no son nada,
nada las olas, ni nada
la corriente del mar,
y todo sería un muerto
para nada, para nada.

Víctor Corcoba Herrero

“El verbo de Dios ha habitado en el hombre
y se ha hecho Hijo del hombre
para acostumbrar al hombre
a comprender a Dios
y para acostumbrar a Dios
 a habitar  en el hombre,
según la voluntad del Padre”

(S. Ireneo de Lyón)

   I.- DIOS REVELA SU DESIGNIO AMOROSO

Contra el aburrimiento…
movimiento.
Contra el desamor …
amor.
Contra la pena…
poemas.

Porque a pesar
de las contrariedades
de la vida ,
el viento del amor,
y el amor de la poesía
en marcha,
es una mecha
que revive,
calma y colma
el olmo del alma,
consortes de la naturaleza divina
y resorte de que Dios habita.

   II.- DESDE EL ORIGEN, DIOS SE DA A CONOCER

Existe la verdad
y hay que buscarla.
Existe la poesía
y hay que amarla.
Existe el hombre
y hay que humanizarle.

De Dios viene
la verdad,
la poesía,
y el hombre.

Pero el hombre
quiere ser más que Dios,
y olvida gozarse en el verso,
recrearse en la verdad,
amarse en el cosmos.

Y así camina triste,
atado al mundo,
sin el lenguaje del cosmos
en el corazón
y sin el sosiego de la luz
en el alma.

Porque sólo Dios es bueno,
bueno porque es amor,
amor que suscita amor,
amor que incita paz,
paz que resucita gozos,
que construyen y no destruyen.

Víctor Corcoba Herrero

«El mayor dolor del mundo
no es el que mata de un golpe,
sino aquel que, gota a gota,
horada el alma y la rompe»

(Francisco Villaespesa)

I.- SI NADA SE AMA, NADA SE ES

El amor es una brisa que brota
de las entretelas, un fuego vivo.
No tiene medida, es un rayo activo
que activa la donación sin derrota.

Como el agua, el etéreo amor  trota
de verso en verso,  el amante cautivo
de la amada, nada es menos nocivo,
porque sí el amor germina, se nota.

Se nota y se registra en la mirada.
Se agita y se siente en el corazón.
Todo se soporta, nadie se enfada.

Porque el amor es un caparazón
transparente, como luna encantada,
donde la entrega es la única razón.

II.- UNA ONZA DE ALEGRÍA

Si el corazón está contento,
hay poesía.
Porque mientras mayor
es el gozo,
más profunda es la alegría.

Alegría y amor son las olas
de los besos en verso.
Sí lloras de júbilo,
no seques tus poemas
para que se extinga el dolor.

Que la sonrisa hermana,
a través del gusto del gesto.

III.- ES MENESTER SER BUENO

Es menester ser bueno,
para vivir en la poesía
y ganarse el cielo.

El gozo de hacer el bien
está en ser poeta
de corazón,
y en salir a sembrar
palabras que son latidos.

Si un verdadero poeta
es un jardinero de paz,
un buen corazón
es un mar de amor.

El amor de amar amor
es la salve que nos salva.

Víctor Corcoba Herrero

«Ya no hay judío ni gentil, esclavo ni libre, hombre ni mujer,
pues todos somos uno en Cristo Jesús» (Gal, 3,28)

Somos hijos de la tierra,
y de la misma tierra herederos;
somos hijos de la vida,
y de la misma vida verso.

Herederos de una misma luz,
aunque el hombre cierre puertas
y levante asombrosas tapias,
que nos impidan vernos y besarnos.

Descendientes de un mismo cielo,
y ascendientes de un misma vía,
la de ser peregrinos hacia lo eterno,
la de ser marineros hacia el cosmos.

Hermanemos esta tierra,
que es de todos y de nadie:
De todos porque es donación,
y de nadie porque es del Creador.

En la morada hemos de acoger
y recoger a los últimos,
a los que nada tienen,
y lo tienen todo;
no importa el color y sí el calor,
porque tienen la energía de ser,
que es lo más níveo y noble.

Clamo por una tierra
a golpe de latido y no de látigos.
Reclamo la sonrisa en el llanto,
la mano tendida en el pobre,
la aurora luminosa en la noche,
la fuerza del amor en el camino.

Y todo ello por conciencia,
conciencia a una existencia,
a una existencia más humana,
más humana y hermana,
más hermana de darse la mano.

Porque darse la mano entre personas,
es como entregar el corazón
a cambio de nada,
sin esperar otra respuesta,
que la respuesta de la tierra,
repuesta en poesía, puesta en amor.

Demando, pues, mejor savia
para el inmi-gran-te amigo,
que es amigo y no enemigo.

Pido desterrar mazazos y amenazas,
no es un invasor que nos desplaza,
¡es una persona que nos crece!.

Hagámosle entonces sitio,
que también ésta es su casa:
Y en la casa de Dios todos caben,
y en la casa de Dios todos entran,
porque en la casa de Dios nadie sobra.

Víctor Corcoba Herrero

«Yo soy el pan de vida», dice Cristo,
«tenéis que comer mi carne y beber mi sangre…
y si no, no tendréis vida!»

Jn.6:48-53

    I

La vida es un soplo
de aire
y un silbato de sol,
un haz de pequeñas cosas
y un cielo que nos espera.

Sólo vive el que sabe vivir.
Vivir y dejar vivir.

Vivir el pan de Vida,
que quita el hambre.
Beber el vino del Sol,
que quita la sed.
¡Es lo más que Dios puede dar!

    II

El pan es Eucaristía
y el vino esencia de verso,
el arte de vivirlo
es beberlo
amando mucho,
que de tanto amar
brote un poema luminoso
que Dios hizo la vida para vivirla.

    III

Ábrete al amor
y deja que te encierre,
que te empape
y te envuelva…
como luna entre
las olas del mar
y como sol
entre las brisas del cielo.

En Jesús Sacramentado
lo tienes todo.
No pienses nada,
nada busques:
¡Qué en Él,
todo lo has hallado!

    IV

Nada reluce más que el sol
del Corpus,
querencia de recuerdos:
Pido el acuerdo de amor,
para los que sufren carencias.

¡Qué Dios hizo la vida
para compartirla,
repartirla y heredarla,
sin otro poder,
que conservarla poesía,
para poder amarla!.

    V

Tras el vivir y el ser,
está lo que más asciende:
Ser poesía en movimiento
que agite a la unidad.
¡Sólo Dios es el verso!

Víctor Corcoba Herrero

             I

El verbo amar
se conjuga con amor,
previo hacer el alma
y olvidarse de uno mismo.

             II

Al despertar nació la vida,
la vida abrió los labios,
y se puso a sonreír el sol
con sus labios fecundos
hasta fecundar la tierra.
¡Y nació la rosa!.

             III

El amor es la huida
de uno mismo,
el amor es el retorno
sin letra de cambio.
Por eso, el amor,
se ve en los ojos
y se siente en el corazón.

             IV

Me enseñaron a saber más,
pero el mundo siente menos.
¡Y cómo pesa la cruz!.
En el plan de estudios
no estaba enseñar amor,
y así nos luce la cara de odio.

             V

Como el agua es el amor,
si no hay aire que lo agite,
se contamina y muere.
Los entierros de amor
son los más duros de llevar.

             VI

Donde no hay amor,
poned versos,
y mirar a la vela del cielo.
El amor nace de la vida,
se encuentra,
si antes se dona.
Si quieres ser amado,
ama tú y espera
en la sala del corazón,
la llegada del marinero.

             VII

Si has injertado
en las ramas de tu árbol
el amor de amar amor,
tu vida tiene la esencia
del verso que germina,
los frutos del universo,
florilegio de paz,
romancero de promesas,
¡el gozo de la felicidad!

Víctor Corcoba Herrero

    I

Violentar la paz,
es proclamar la violencia
y tomar el terror por bandera.

    II

Más que alimentos,
hacen falta escuelas
que eduquen para la vida,
reeducando para vivir,
respetando, ¡amando!.

    III

Habría que promover
el culto a la palabra,
y mover los corazones
desde el surtidor del verso,
dialogar más y chillar menos,
comprender y aprender
a reemprender caminos de luz.
Si hemos de gritar
que sea para defender
el derecho a una existencia
digna, el derecho
a poblar caminos de amor
y a repoblar soledades.

    IV

El encuentro con la diversidad
no es adversidad, sino reencuentro
de latidos abrazados por la vida.

    V

Si hemos de estar con alguien
que sea con los sufren.
Seamos portavoces
de los que no tienen voz.
Seamos poetas
de los que no tienen poesía.
Seamos horizonte
de los que no tienen futuro.
Seamos el abrazo
de los que viven el rechazo.

    VI

Los líderes políticos
han de tornarse poéticos:
tan cantautores como autores,
—menos cantamañanas
y más mañana, me digo—,
para crear y creer
en un mundo en paz,
rimado con la justicia,
bajo el tono de la libertad
y el timbre del pluralismo.
Al igual que un aire celeste
y manso, tierra adentro,
como mar en busca de puerto,
como ola en busca de aire,
como aire, calmante
de los desaires,
que colma y cura
el mar de los dolores,
abriendo claridades en la noche.

Víctor Corcoba Herrero

Fatigas, pero no tantas,
que a fuerza de muchos golpes
hasta el hierro se quebranta.

Manuel Machado

Si el deleite fecunda
y el dolor engendra,
ni todo es blanco
ni todo es negro.
Ante la dificultad,
la facilidad de saber
sufrir y padecer,
que todos los vientos
amainan
para que salga el sol.
Saber sentir y amar
da fuerzas para vivir;
es una ciencia
la conciencia de dar
y un arte
el darte al enemigo
hasta volverlo amigo.
La desdicha torna
culto al hombre
que sabe cultivar
la dicha de ser
valiente
a pesar de los pesares.
Y de los pesares, a pesar
de lo que pesan.
Los sufrimientos del alma
nos ascienden al verso,
los del cuerpo
nos entristecen
hasta trincharnos el pulso.
Los golpes del infortunio
declaran al corazón
la fortuna de amigos
que realmente tenemos
y nos sostienen.
No olvidemos,
que cada cual
tiene sus dolores:
el piadoso los ajenos
y el egoísta los suyos.

Víctor Corcoba Herrero