VI. LA BELLA DEL BOSQUE DURMIENTE

Tu amada muerta es como una princesa que duerme.

Su alma, en un total olvido de sí misma, flota en la noche.

Mas si tú persistes en quererla,

Un día esta persistencia de tu amor la recordará.

Su espíritu tornará a la conciencia de su ser, ysentirás en lo íntimo de tu cerebro el suave latido de sudespertar y el influjo inconfundible de su vieja ternura que vuelve…

Comprenderás entonces, merced a estos signos misteriosos, queuna vez más el amor ha vencido a la muerte.

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