Tu cuerpo y el mío

En silencio, sobran las palabras
Solo somos dos almas que unidas
Se entregan a un sublime delirio.

Eres pausa en el tiempo
Cómo si no existiera nada, solo tu mujer,
Y el más ferviente deseo de poseer tu piel
Las horas no cuentan los minutos se alentan
Mientras tus labios con los míos se impregnan.

Recorrerte entera
Por tus cordilleras deseo andarte
Y dirigir mis pasos por esos caminos
Vírgenes inhóspitos que aún no conoce nadie
Disfrutando con la mirada tú majestuoso paisaje.

Sumergirme en tus lagos
Refrescar mis labios con tus aguas,
Saciar la pasión que arde en mi interior,
Con tan solo pensarte.

Dejarme abrigar
Con la suave seda de tu piel hasta el amanecer
Quiero despertar y en un loco desdén de amor
Te volveré a recorrer por tus colinas montañas
y valles.

Derechos reservados: Pablo Flores Ruíz
Córdoba Veracruz Mex

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