1

   Extraños los acontecimientos de la mar, ciertas lasramas de los árboles. Las aves, los albores a la tarde.

                             2

   Vegetación, a la entrada de los vuelos. El espirales duro como los escollos que parten la marea.

                             3

   La espuma, donde siempre. Han enflaquecido, sí, loscaparazones. Con cansancio los regreso a la mar para que vuelvan.

                             4

   En aquel lugar morir sería largo, interminable,eterno.

Teódulo López Meléndez

                             1

    El terror arranca en la mañana al mirarse al agua. Al volver sobre ellasimplemente miedo.

                             2

    Las palmas de la espuma oscurecen todo y el amorabstruso.

Teódulo López Meléndez

                             1

   Sobre mi brazo izquierdo una polvareda, hormigas. La luzciega la hendidura del sol y el sombrero. Un racimo se acoda en unabaraja. Caen del vino tatuajes en franjas. Sobre el edredón,nada.

                             2

   Los ladridos me sobresaltan, no sé si el agua haengullido los cuerpos o si se llama a los perros al festín delos lamentos. Descubro entre árboles el miedo y me yergo en latarde de la luz que engaña.

                             3

   Una gota se desliza sin alcanzar las letras. Me detengo amirar los árboles de esta calina pavorosa. Vidrios, sobre el rasdel suelo. Ella, en los reflejos.

Teódulo López Meléndez

                             1

    Ahora sobre la luz ¿alba u ocaso?túnel semisombra.

                             2

   ¿En  que parte las gaviotas se dejaron?Tramontaré los cardinales, soberano.

Teódulo López Meléndez

Las palabras

neumáticas
       imperturbables
píldoras
que no curan,
cagajones
metras
silencios de hábiles embalsamadores
putas

inmunes a mi desasosiego

Teódulo López Meléndez

                             1

   Desde el mar oración de lo que sé, claraoscuridad.

                             2

   Emerjo la  plegaria, oscura claridad. Eldiálogo renace en la clausura.

Teódulo López Meléndez

          Tea
cirial
      luz de cera
mechero en la argamaza dura

despabilo
por si uno de esos
con la desesperación de la noche
con la vigilia de estar solo este frío

Teódulo López Meléndez

Nada te importa
curvo cují
tórvida telaraña de tunas

El desierto se extiende
como las entrañas giradas
de un lobo

Sólo falta
el grito a luna llena
para completar esta hosquedad

Teódulo López Meléndez