Testigo que te extrañó más en Abril
Cada vez que el sol se detiene su jornada
Mi alma camina herida a su encuentro

En sus brazos llora cada esperanza mutilada
Nada me cobija, es un manantial de espinas
Que acabó con mis sentimientos

Se fue en una noche sin decir adiós
Se fue en el mar… sin mirar atrás
Llega la amiga noche… mi amiga noche

Se detiene frente a una copa de vino
Entre palabras cortadas… Espero
Que no sea verdad… tu partida

El cielo enfurecido lloró
Mas  llega la tormenta, me rompe el corazón
Llegan las tardes de primavera

Sentada aquí entre garganta cortada
Me toma en sus brazos… lloro
Me ultraja, me maldice, y  no puedo hacer nada

“Estoy herido”, responde mi corazón
Palabras necias se las lleva el viento
Sonríe con su malicia, la copa se ha roto

He caído en el suelo con mis manos en mis ojos
No hay vino que te traigan a mi orilla
Cuando ya no puedo hacer nada por detenerte

Te refugiaste en las ramas de la muerte
Y yo, junto al mar y la arena lloro
Porque aun mis sentidos te escuchan

Hola muñeca  linda…
¿Soy papi cómo estás?

Shirley Gisella Cordero Viera

Ya pasó el trago amargo de la melancolía,
Sentada en su silla rota recuerda,
Cuando aún niña cantaba su melodía de aire,
“Gotas de manantiales que derrama la montaña,
Vi subir la sierra tomada de sus manos,
A caído el gato de la azotea, el trigo se ha mojado,
Pobres cabañas que la brisa tumbo
Pobre perro que se ahoga, una mano amiga lo rescató,
Brotan las gotas de otoño, el llanto de María se escuchó,
Llego a mi pueblo, pobre amiga descalza,
Con hambre,  despeinada arrulla a su hijo,
Casi moribundo desnutrido, tiene frío,
Camina a pasos lentos con la tristeza fiel amiga,
Que dejo el mal tiempo en su provincia,
Árboles caídos, ramas en la calle,
Charcos de agua llenas de sueños,
Que el viento arrebató en una tarde,
Cuando la montaña comenzó llorar,
Nadie la escuchaba, nadie la escucho,
Grito tan fuerte, María solo supo correr,
Con gotas de otoño pidió ayuda,
Tantos pasos en el camino y el camino ya ni cansado,
Dejo a todos huir de su lado,
Mientras la montaña seguía gritando,
Muchos corriendo en una orilla,
Pidiendo para ser oídos por la gloria,
María en sus rodillas implorando mirando al cielo,
“Por mi hijo, ayúdame a sobrevivir”. Imploraba lapobre María,
Pero los cuatros elementos se acercaban,
Con truenos y sin piedad,
Barrieron con toda la gran mundana amiga,
Nadie la escuchó, nadie le hacía caso,
Ahora María llora en silencio, su hijo moribundo en sus brazos,
Trata María de levantarse con los pies aún húmedos,
Sabe que tiene que comenzar de abajo,
Ella sentada hacia el oeste, tomando su café,
Una lágrima la descubre, aún recuerda su hijo,
Fue el grito de una montaña, que lo arrebato,
Sentada junto al perro que ella salvo,
Encavando desde lasmigajas que dejo el viento,
Fue lo único que quedó de aquella cabaña,
Solo eso, una silla rota aún en sus recuerdos.

María sonríe, siempre hay un mañana mejor

Shirley Gisella Cordero Viera

La alfombra del otoño cubre su cuerpo
Despierta sintiendo el calor de su flor
Deja que la lurciérnaga llegue en su manto de luz

Si la vida te llama déjate llevar
Sierra los ojos y déjate amar
Que las caricias los cubran en esta noche de luna

No nieguen el rocío de esta madrugada que llega
No nieguen la oportunidad de soñar
Cada flor en su punto sonríe

Cada mirada en su punto llega
Ella se desnuda antes los ojos de su  amado
La luna sonríe… Le da su primer beso

El águila la llena de gemidos
Su cuerpo de otoño ha gemido
La dicha de su aurora  fue cubierta de luz
Si la vida te llama déjate llevar

Shirley Gisella Cordero Viera

Colectando las lágrimas del mar
Tu  susurro llegó, en burbujas saladas
Dibujé en la arena la silueta de tu nombre
¡Maldita sea aun me duele!
Ya estoy harta, no tengo palabras lindas

Tampoco oídos agudos para cantarte esta noche
Me despido de la luna y sus caminos
No tengo fuerza para luchar
Malditas lágrimas, de mi propio viñero
Quién me lo diría, te delató tu propia voz

Camino errante del viejo canal
Vagabundo sin miradas, que mierdas eres…
Es tanto tu hipocresía, ¡no tienes madre!
No toques mis manos, no me hable porquería
Maldita la leña que te dio calor

En tus noches de frío
Me bañé con carbón para despegar tus caricias
La arena aquí en el mar me sirvió de esponja
Me despegó  tu beso, aunque me duela
Que no te dé lástima mi pena

La arena me traerá caricias nuevas
Incansable para contarlas…
Así como las estrellas, infinitas para mirarlas
Sentada aquí con mi dolor… y mi copa de vino
Brindo con la luna, tu maldita traición…

Y hoy en esta noche, ¡secaré  mi manantial!
Ahora sigue tu camino, ¡se acabo!
Ya no tienes leña en esta cabaña
Seguiré con mi copa y el mar…

Le tengo tanto que contar a mi amiga luna
Ve, recoge tus mierdas y déjame en paz
No tengo palabras hermosas para decirte adiós
Solo esta copa y mi boca…
¡Quieres escuchar más!

Shirley Gisella Cordero Viera

No dudo, solo me protejo de tu mirada
Llorará el violín cuando me vea partir
Sus cuerdas, no te tocarán la tonada de mi canción

Te quedarás sentado frente mi fotografía
Tal vez, pensarás que es un arrebato mío… pero no esasí
Muere cada segundo una estrella

No será la primera vez, que llore por ti
Ni la última en la historia de este amor
Que se estrelle la copa de mis sueños en tus manos

No dudes, me cuesta levantarme
Caminar no es fácil dejando atrás mi cama
Sería una estupidez negarlo, pero no lo hago

Puede que mañana vuelva a sonreír junto a ti
Escuchar tus carcajadas, sentir tu mano en mi piel
Pero ahora detente, deja pasar la luna en su cumbre

El llanto del camino será largo
Te confieso que te adoro
Pero es más fácil salir de este sueño

Que seguir soñando en copas de vino tinto
Tú seguirás aquí, tranquilo hasta ahora
Cuando me veas partir y tus manos me rocen

No podrás detener la partida de tu gaviota
Quisiera besarte amarte, pero no puedo
Solo soy tu amiga, hoy me desnudé frente a ti

Tus manos te traicionaron, era yo la amiga
Es lo que he bebido de ti
Quédate frente a mi fotografía

Ya no puedo aguantar las ganas de correr
Así que hoy cierro esta puerta, toma las llaves
Yo me quedo fuera de casa

Tú quédate con tus manos en tu cabello
Pensando en, un no sé qué

Shirley Gisella Cordero Viera

Constelaciones atravesando sus malditas
Lágrimas al panel de miel
Corren murmuraciones… escuchas
Un entregado acaba de romper hielo de su silencio

Tambora de luna, se levanta el alma dormida
No es bueno dormir sin la piel sangrada
Que corran tus pasiones en ella,
La vuelvan perra ajena…

Lejos de las manos de alacrán  sin ojos
Despertaron una niña en la sombra de la noche
Golpes de azucena, se avecina la tormenta
Rojo cielo que en su tiempo fue azul
De espada en su traquea, no la deja respirar

Caen  gorriones en el jardín
No hubo mas camino en el acertijo…
Pasos agitados toman en sus manos
Aves muertas, se desahogan las orugas
Volaron las mariposas

Caen las constelaciones, dormidos los tomarán
Cristales rotos, venas cortadas en luz del día
Pero llegará la lluvia en el rocío
Durará una en el firmamento…

Shirley Gisella Cordero Viera

La niebla de tu mirada busca mis medidas
Me escondo entre tus ojos aun dormidos
Las gotas de tu ducha me nombran a gritos

Que tus uñas mal cortadas
Me lastiman y mas que eso
Nuestros labios se rozan  a morir

Serpiente venenosa en ducha volcánica
Tratando de sostener la pared de la discordia
Tu caballerosidad encuentra mi garganta

Un gemido me delata
Caminos barrocos entre tus extremidades
Donde pierdes con mi tormenta

Tengo sentidos aun dormidos fiera mía
Deja tu ser recorrer mi silueta sin temores
La ducha de tus besos prende mi fuego

Mis pechos son burbuja en tus manos
Tú dibujas con tu mirada el dilema de mi cuerpo
Se trazan melodías en esta cama humedad

Tus falanges buscan lo no perdido
Y tú no sospechas que… la parte más sensible
Está erguida con tus caricias

Mi ser responde con gemidos agudo a tus oídos
El baile de mis sábanas no te detiene
Penetrante brisa en mi cueva erguida
Olé torero en tu plaza madrileña

Shirley Gisella Cordero Viera

Oídos agudos se llenaron de susurros
llegaron al cielo sus gritos
no hubo tambora, para enviar mensaje
diez  dedos tomaron fuerza… Y a correr

Una ola de humo con olor a muerte
se bestia con su mejor gala
mientras media sus caderas
miraba golosa afilando sus dientes

La perra llena de cólera y rabia
sentada en su trono observó
uno a uno litigio
no tenía ganas de elegir
bebió de sus linajes

Bailó un llanto a carcajadas
era sorda…pero no muda
su rugido lo escuchó más de uno
su desnudez fue vista por centenares

Shirley Gisella Cordero Viera

Sentada entre las rocas del mar
Se susurraban palabras tiernas a sus oídos,
Decía , linda tarde para recordar alamoroso Abril

Ella bailando entre las caricias de la lluvia
El sonriendo de su muñeca
Sonrisa de quinceañera perdida entre sus sueños

La lluvia llegó, tomados de las manos
Comenzaron a correr humedeciendo sus cuerpos
Aun por descubrirse mutuamente…

Por un instante dejaron de correr…
Se miraron, él la tomó de la cinturatiernamente la besó
Ella aun en su labios quiso decir algo pero el no ladejó

La besaba con tanta locura
La lluvia llegaba más fuerte
Y sus corazones palpitaban fuera de órbita

La madrugada llegaba… desnuda en la arena
Un par de adolescente se amaba
Ya entre gemidos se acariciaban
El bebió de sus labios su virtud
Ella dejó en él su aroma de mujer

Shirley Gisella Cordero Viera

Eran las 5:30pm hora del este
en algún lugar del mundo mio
la tarde fría de invierno llegó

Con agua, hielo y… nostalgia
me abriga en mis recuerdos…
así mis ojos hundidos en el tiempo
se llenaron de ti

Me quedé con ganas de tomar el café
los días aprovecharon tu ausencia
la tasa vacía quedó…
no más café

La cantina de mi padre desapareció
toda la tarde la busqué…
alguien la tomo… ¿Quién?
fue a parar la basura…

No lo sé…

Shirley Gisella Cordero Viera