Mañanas tan tristes en tu horizonte
Recuerdos de amapola en tu suspirar
Llega la noche amarga y te duermes
Sabes que su  sonrisa ya no te da
Mujer enamorada de la vida

 Madre de la esperanza de tu vivir
Corriges con el tiempo las huellas
Pero la amapola se te fue de tus manos
Como podrás olvidar, como podrás sonreír
Si la pequeña niña de tus ojos
Se ha marcado en su perfil

No la delates amiga, déjala sonreír
Ayúdala a caminar en la orilla de su mar
Que las lágrimas no te quemen
Se su amiga, que sus lágrimas te llamen
Madre dame amor
Pobre criatura indefensa en su mismo destino

Nadie le aconsejaba solo corrió
Las olas de la calle la llamaban
Amapola déjate  llevar
Ahora en su lecho la pobre llora
Tiene un destino que seguir
 Lágrimas de primavera la destruyen
Sabe que sus horas llega, pobre amapola

La calle la hizo mujer, destruyo sus ilusiones
Solo quedo su madre, amiga pura
Quien no le negó su mano, su corazón
Cuantos amigos tenía amapola
Ahora moribunda sola en un hospital
Toma la mano de su madre y mirando a sus ojos

“Madre me hiciste falta, no te vi”. Estabas ahí
Se cierran los ojos de amapola, ya ha muerto
Su madre canto de otoño, llora su hija
La calle le arrebató su inocencia
Amapola murió, en los brazos de la droga
Amiga fiel que no te deja, te arrebata la inocencia

Shirley Gisella Cordero Viera

Sentada entre las rocas del mar
Se susurraban palabras tiernas a sus oídos,
Decía , linda tarde para recordar alamoroso Abril

Ella bailando entre las caricias de la lluvia
El sonriendo de su muñeca
Sonrisa de quinceañera perdida entre sus sueños

La lluvia llegó, tomados de las manos
Comenzaron a correr humedeciendo sus cuerpos
Aun por descubrirse mutuamente…

Por un instante dejaron de correr…
Se miraron, él la tomó de la cinturatiernamente la besó
Ella aun en su labios quiso decir algo pero el no ladejó

La besaba con tanta locura
La lluvia llegaba más fuerte
Y sus corazones palpitaban fuera de órbita

La madrugada llegaba… desnuda en la arena
Un par de adolescente se amaba
Ya entre gemidos se acariciaban
El bebió de sus labios su virtud
Ella dejó en él su aroma de mujer

Shirley Gisella Cordero Viera

Sentada bajo la sombra de su manzano,
Sembró semillas en su camino…
Su mirada iluminada, regalo sonrisa  al tiempo
Lola, escribió en su mano muchas veces:
Que no llegue la tristeza a mi alma… pero llegó…

Tenía el manzano por cuidar y el jardín por regar
Aró la tierra con sus manos, así es Lola…
Lola, tiene luceros de color de turquesa, que miran por ella…
Su luz intensa llego al palpitar de sus corazones
Lola es campo, la lluvia le dio vida

Sentada en su viejo sillón, ella se toma un te
Su mirada a veces perdida, una sonrisa deja bailar
Lola es una chiquilla de ojos de turquesa
Me dio el amor, aunque ella no lo sepa
Su lucero me da luz y me besa en mis sueños

Lola reflexiona en su cama, el tiempo pasado
Su rostro en un espejo le dice: eres bella gardenia
Tal vez olvida y deja pasar una pena
Pero el amor le inquietó un día
Y amó completa en las madrugadas

Lola amiga, madre de mi manzano
Con  cascadas a  olores de  jazmín
Gracias por pestañar en la noche en su llanto
Lo besaste en su dolor cuando tuvo miedo
Le diste calor, cuando llegó el frío

Una lágrima es cómplice en esta línea
Los pasos de Lola se reflejan con su cansancio
Chiquilla de manos tibias con dulzura de gardenias
Así es mi Lola, la dueña de su sombra

Lo vio llorar, sonreír y caminar en la vida
Lola sabe que es un romántico bohemio
Lola es una chiquilla de ojos de turquesa
Camina a pasos lentos, así es mi Lola
La dueña del manzano…

Shirley Gisella Cordero Viera

En cada ola de la vida
Me enseñaste a sonreír
Eres roca en mi camino
Yo solo flor de tu jardín
La vida te gritó:

Tus olas en mi piel,
Son tus huellas amor
Beso al calor de la grama

Vestida de miel como tu piel
Mírame soy yo el resplandor de tus ojos
Soy la caricia de tu juventud
Soy tu primer amor

Shirley Gisella Cordero Viera

Ya pasó el trago amargo de la melancolía,
Sentada en su silla rota recuerda,
Cuando aún niña cantaba su melodía de aire,
“Gotas de manantiales que derrama la montaña,
Vi subir la sierra tomada de sus manos,
A caído el gato de la azotea, el trigo se ha mojado,
Pobres cabañas que la brisa tumbo
Pobre perro que se ahoga, una mano amiga lo rescató,
Brotan las gotas de otoño, el llanto de María se escuchó,
Llego a mi pueblo, pobre amiga descalza,
Con hambre,  despeinada arrulla a su hijo,
Casi moribundo desnutrido, tiene frío,
Camina a pasos lentos con la tristeza fiel amiga,
Que dejo el mal tiempo en su provincia,
Árboles caídos, ramas en la calle,
Charcos de agua llenas de sueños,
Que el viento arrebató en una tarde,
Cuando la montaña comenzó llorar,
Nadie la escuchaba, nadie la escucho,
Grito tan fuerte, María solo supo correr,
Con gotas de otoño pidió ayuda,
Tantos pasos en el camino y el camino ya ni cansado,
Dejo a todos huir de su lado,
Mientras la montaña seguía gritando,
Muchos corriendo en una orilla,
Pidiendo para ser oídos por la gloria,
María en sus rodillas implorando mirando al cielo,
“Por mi hijo, ayúdame a sobrevivir”. Imploraba lapobre María,
Pero los cuatros elementos se acercaban,
Con truenos y sin piedad,
Barrieron con toda la gran mundana amiga,
Nadie la escuchó, nadie le hacía caso,
Ahora María llora en silencio, su hijo moribundo en sus brazos,
Trata María de levantarse con los pies aún húmedos,
Sabe que tiene que comenzar de abajo,
Ella sentada hacia el oeste, tomando su café,
Una lágrima la descubre, aún recuerda su hijo,
Fue el grito de una montaña, que lo arrebato,
Sentada junto al perro que ella salvo,
Encavando desde lasmigajas que dejo el viento,
Fue lo único que quedó de aquella cabaña,
Solo eso, una silla rota aún en sus recuerdos.

María sonríe, siempre hay un mañana mejor

Shirley Gisella Cordero Viera

Colectando las lágrimas del mar
Tu  susurro llegó, en burbujas saladas
Dibujé en la arena la silueta de tu nombre
¡Maldita sea aun me duele!
Ya estoy harta, no tengo palabras lindas

Tampoco oídos agudos para cantarte esta noche
Me despido de la luna y sus caminos
No tengo fuerza para luchar
Malditas lágrimas, de mi propio viñero
Quién me lo diría, te delató tu propia voz

Camino errante del viejo canal
Vagabundo sin miradas, que mierdas eres…
Es tanto tu hipocresía, ¡no tienes madre!
No toques mis manos, no me hable porquería
Maldita la leña que te dio calor

En tus noches de frío
Me bañé con carbón para despegar tus caricias
La arena aquí en el mar me sirvió de esponja
Me despegó  tu beso, aunque me duela
Que no te dé lástima mi pena

La arena me traerá caricias nuevas
Incansable para contarlas…
Así como las estrellas, infinitas para mirarlas
Sentada aquí con mi dolor… y mi copa de vino
Brindo con la luna, tu maldita traición…

Y hoy en esta noche, ¡secaré  mi manantial!
Ahora sigue tu camino, ¡se acabo!
Ya no tienes leña en esta cabaña
Seguiré con mi copa y el mar…

Le tengo tanto que contar a mi amiga luna
Ve, recoge tus mierdas y déjame en paz
No tengo palabras hermosas para decirte adiós
Solo esta copa y mi boca…
¡Quieres escuchar más!

Shirley Gisella Cordero Viera

Constelaciones atravesando sus malditas
Lágrimas al panel de miel
Corren murmuraciones… escuchas
Un entregado acaba de romper hielo de su silencio

Tambora de luna, se levanta el alma dormida
No es bueno dormir sin la piel sangrada
Que corran tus pasiones en ella,
La vuelvan perra ajena…

Lejos de las manos de alacrán  sin ojos
Despertaron una niña en la sombra de la noche
Golpes de azucena, se avecina la tormenta
Rojo cielo que en su tiempo fue azul
De espada en su traquea, no la deja respirar

Caen  gorriones en el jardín
No hubo mas camino en el acertijo…
Pasos agitados toman en sus manos
Aves muertas, se desahogan las orugas
Volaron las mariposas

Caen las constelaciones, dormidos los tomarán
Cristales rotos, venas cortadas en luz del día
Pero llegará la lluvia en el rocío
Durará una en el firmamento…

Shirley Gisella Cordero Viera

Oídos agudos se llenaron de susurros
llegaron al cielo sus gritos
no hubo tambora, para enviar mensaje
diez  dedos tomaron fuerza… Y a correr

Una ola de humo con olor a muerte
se bestia con su mejor gala
mientras media sus caderas
miraba golosa afilando sus dientes

La perra llena de cólera y rabia
sentada en su trono observó
uno a uno litigio
no tenía ganas de elegir
bebió de sus linajes

Bailó un llanto a carcajadas
era sorda…pero no muda
su rugido lo escuchó más de uno
su desnudez fue vista por centenares

Shirley Gisella Cordero Viera

Eran las 5:30pm hora del este
en algún lugar del mundo mio
la tarde fría de invierno llegó

Con agua, hielo y… nostalgia
me abriga en mis recuerdos…
así mis ojos hundidos en el tiempo
se llenaron de ti

Me quedé con ganas de tomar el café
los días aprovecharon tu ausencia
la tasa vacía quedó…
no más café

La cantina de mi padre desapareció
toda la tarde la busqué…
alguien la tomo… ¿Quién?
fue a parar la basura…

No lo sé…

Shirley Gisella Cordero Viera

Es tan fácil no dar la cara
Es cobardía salir corriendo
Si el leproso esta dolido de su yaga
Tú estás orgulloso de tus mentiras

Cual tal perro
Cual tal herida asquerosa
Me arde la sangre
Y solo escribo… maldita sea tu boca
Maldita sea tu mano

Que no se caiga el cabello
Que no se caiga la mirada
Que tu mano izquierda no te señale
Cuando la derecha te haga llorar

Es tan fácil decir sí
Cuando la verdad es un no
Cobarde vestido de luna
Cuando tu maldita noche solo era de hiel

Bohemio enamorado
Perro con sarna
Leproso herido con yagas de tu lengua
Tu miel fue hiel en mi boca

Shirley Gisella Cordero Viera