Donde las hojas descansan
Sobre el lecho de el camino donde tú y yo
Dejamos huellas de nuestro destino
 
No dejes que la vida te tache de la otra o el otro
No reprimas  una caricia, un deseo
Ser infiel no es tirar LAS CARICIAS DE TU PAREJA  a la basura
 
Al segundo, a la tercera persona no tiene el 99% de culpa
Por el peso del dolor de cabeza que llevas
Busca en tu cama o en tus palabras
Solo tú tienes la repuesta al dolor de cabeza
 
No le eches la culpa a un tercero
Si te dieron dolor de cabeza
Muchas veces es culpa tuya,
no de la otra, o el otro
 
A veces somos nosotros mismo los culpables
De que los labios besen a otros por tener deseo reprimidos
Por eso si tienes Uno,
déjate llevar y da rienda suelta a tu imaginación
 
Deja que tu cuerpo se deje amar por tu pareja
Si esto ocurriera no hubiera dolores de cabeza en tu casa
Y si hay, no siempre es por tu cama
También es porque cuando te llega, te llega y fue tu destino,
 
No el mío, no el de afuera… no de ella, o de él
Solo fue lo que la vida te tenía preparado
Para crecer o para quedarte donde estás
Así que amigo, amiga… logras tus metas
Pero no culpes de tu dolor de cabeza

Shirley Gisella Cordero Viera

Mañanas tan tristes en tu horizonte
Recuerdos de amapola en tu suspirar
Llega la noche amarga y te duermes
Sabes que su  sonrisa ya no te da
Mujer enamorada de la vida

 Madre de la esperanza de tu vivir
Corriges con el tiempo las huellas
Pero la amapola se te fue de tus manos
Como podrás olvidar, como podrás sonreír
Si la pequeña niña de tus ojos
Se ha marcado en su perfil

No la delates amiga, déjala sonreír
Ayúdala a caminar en la orilla de su mar
Que las lágrimas no te quemen
Se su amiga, que sus lágrimas te llamen
Madre dame amor
Pobre criatura indefensa en su mismo destino

Nadie le aconsejaba solo corrió
Las olas de la calle la llamaban
Amapola déjate  llevar
Ahora en su lecho la pobre llora
Tiene un destino que seguir
 Lágrimas de primavera la destruyen
Sabe que sus horas llega, pobre amapola

La calle la hizo mujer, destruyo sus ilusiones
Solo quedo su madre, amiga pura
Quien no le negó su mano, su corazón
Cuantos amigos tenía amapola
Ahora moribunda sola en un hospital
Toma la mano de su madre y mirando a sus ojos

“Madre me hiciste falta, no te vi”. Estabas ahí
Se cierran los ojos de amapola, ya ha muerto
Su madre canto de otoño, llora su hija
La calle le arrebató su inocencia
Amapola murió, en los brazos de la droga
Amiga fiel que no te deja, te arrebata la inocencia

Shirley Gisella Cordero Viera

Se marchó sin ninguna explicación
Tomando el vino de la mesa
Tomando sus manos enamoradas
Levantó su vuelo sin decir adiós

Entre las colinas dormidas lo busco
Aun creo que te encontraré
Sigo sin aceptar tu partida
Sabiendo que no hay regreso

Se detuvo el toro frente a su enemigo
Llegó un manantial en su encuentro
Arrancando venas, arterias de su pecho
Mirándolo al piso, lo vio morir

Pasarán madrugadas, y lloraré en silencio
Fue carnada de la noche
Un frió me envolvió en llanto
Buenas nuevas llegaron, llegan  y llegarán

Cada que el tiempo cambia en lluvia
Se pierde  su mirada en la mía
La veo sonreír…
A solas se que llora por ti
Y  yo aun te recuerdo

Shirley Gisella Cordero Viera

Sentada bajo la sombra de su manzano,
Sembró semillas en su camino…
Su mirada iluminada, regalo sonrisa  al tiempo
Lola, escribió en su mano muchas veces:
Que no llegue la tristeza a mi alma… pero llegó…

Tenía el manzano por cuidar y el jardín por regar
Aró la tierra con sus manos, así es Lola…
Lola, tiene luceros de color de turquesa, que miran por ella…
Su luz intensa llego al palpitar de sus corazones
Lola es campo, la lluvia le dio vida

Sentada en su viejo sillón, ella se toma un te
Su mirada a veces perdida, una sonrisa deja bailar
Lola es una chiquilla de ojos de turquesa
Me dio el amor, aunque ella no lo sepa
Su lucero me da luz y me besa en mis sueños

Lola reflexiona en su cama, el tiempo pasado
Su rostro en un espejo le dice: eres bella gardenia
Tal vez olvida y deja pasar una pena
Pero el amor le inquietó un día
Y amó completa en las madrugadas

Lola amiga, madre de mi manzano
Con  cascadas a  olores de  jazmín
Gracias por pestañar en la noche en su llanto
Lo besaste en su dolor cuando tuvo miedo
Le diste calor, cuando llegó el frío

Una lágrima es cómplice en esta línea
Los pasos de Lola se reflejan con su cansancio
Chiquilla de manos tibias con dulzura de gardenias
Así es mi Lola, la dueña de su sombra

Lo vio llorar, sonreír y caminar en la vida
Lola sabe que es un romántico bohemio
Lola es una chiquilla de ojos de turquesa
Camina a pasos lentos, así es mi Lola
La dueña del manzano…

Shirley Gisella Cordero Viera

Testigo que te extrañó más en Abril
Cada vez que el sol se detiene su jornada
Mi alma camina herida a su encuentro

En sus brazos llora cada esperanza mutilada
Nada me cobija, es un manantial de espinas
Que acabó con mis sentimientos

Se fue en una noche sin decir adiós
Se fue en el mar… sin mirar atrás
Llega la amiga noche… mi amiga noche

Se detiene frente a una copa de vino
Entre palabras cortadas… Espero
Que no sea verdad… tu partida

El cielo enfurecido lloró
Mas  llega la tormenta, me rompe el corazón
Llegan las tardes de primavera

Sentada aquí entre garganta cortada
Me toma en sus brazos… lloro
Me ultraja, me maldice, y  no puedo hacer nada

“Estoy herido”, responde mi corazón
Palabras necias se las lleva el viento
Sonríe con su malicia, la copa se ha roto

He caído en el suelo con mis manos en mis ojos
No hay vino que te traigan a mi orilla
Cuando ya no puedo hacer nada por detenerte

Te refugiaste en las ramas de la muerte
Y yo, junto al mar y la arena lloro
Porque aun mis sentidos te escuchan

Hola muñeca  linda…
¿Soy papi cómo estás?

Shirley Gisella Cordero Viera

Ya pasó el trago amargo de la melancolía,
Sentada en su silla rota recuerda,
Cuando aún niña cantaba su melodía de aire,
“Gotas de manantiales que derrama la montaña,
Vi subir la sierra tomada de sus manos,
A caído el gato de la azotea, el trigo se ha mojado,
Pobres cabañas que la brisa tumbo
Pobre perro que se ahoga, una mano amiga lo rescató,
Brotan las gotas de otoño, el llanto de María se escuchó,
Llego a mi pueblo, pobre amiga descalza,
Con hambre,  despeinada arrulla a su hijo,
Casi moribundo desnutrido, tiene frío,
Camina a pasos lentos con la tristeza fiel amiga,
Que dejo el mal tiempo en su provincia,
Árboles caídos, ramas en la calle,
Charcos de agua llenas de sueños,
Que el viento arrebató en una tarde,
Cuando la montaña comenzó llorar,
Nadie la escuchaba, nadie la escucho,
Grito tan fuerte, María solo supo correr,
Con gotas de otoño pidió ayuda,
Tantos pasos en el camino y el camino ya ni cansado,
Dejo a todos huir de su lado,
Mientras la montaña seguía gritando,
Muchos corriendo en una orilla,
Pidiendo para ser oídos por la gloria,
María en sus rodillas implorando mirando al cielo,
“Por mi hijo, ayúdame a sobrevivir”. Imploraba lapobre María,
Pero los cuatros elementos se acercaban,
Con truenos y sin piedad,
Barrieron con toda la gran mundana amiga,
Nadie la escuchó, nadie le hacía caso,
Ahora María llora en silencio, su hijo moribundo en sus brazos,
Trata María de levantarse con los pies aún húmedos,
Sabe que tiene que comenzar de abajo,
Ella sentada hacia el oeste, tomando su café,
Una lágrima la descubre, aún recuerda su hijo,
Fue el grito de una montaña, que lo arrebato,
Sentada junto al perro que ella salvo,
Encavando desde lasmigajas que dejo el viento,
Fue lo único que quedó de aquella cabaña,
Solo eso, una silla rota aún en sus recuerdos.

María sonríe, siempre hay un mañana mejor

Shirley Gisella Cordero Viera

La alfombra del otoño cubre su cuerpo
Despierta sintiendo el calor de su flor
Deja que la lurciérnaga llegue en su manto de luz

Si la vida te llama déjate llevar
Sierra los ojos y déjate amar
Que las caricias los cubran en esta noche de luna

No nieguen el rocío de esta madrugada que llega
No nieguen la oportunidad de soñar
Cada flor en su punto sonríe

Cada mirada en su punto llega
Ella se desnuda antes los ojos de su  amado
La luna sonríe… Le da su primer beso

El águila la llena de gemidos
Su cuerpo de otoño ha gemido
La dicha de su aurora  fue cubierta de luz
Si la vida te llama déjate llevar

Shirley Gisella Cordero Viera

Colectando las lágrimas del mar
Tu  susurro llegó, en burbujas saladas
Dibujé en la arena la silueta de tu nombre
¡Maldita sea aun me duele!
Ya estoy harta, no tengo palabras lindas

Tampoco oídos agudos para cantarte esta noche
Me despido de la luna y sus caminos
No tengo fuerza para luchar
Malditas lágrimas, de mi propio viñero
Quién me lo diría, te delató tu propia voz

Camino errante del viejo canal
Vagabundo sin miradas, que mierdas eres…
Es tanto tu hipocresía, ¡no tienes madre!
No toques mis manos, no me hable porquería
Maldita la leña que te dio calor

En tus noches de frío
Me bañé con carbón para despegar tus caricias
La arena aquí en el mar me sirvió de esponja
Me despegó  tu beso, aunque me duela
Que no te dé lástima mi pena

La arena me traerá caricias nuevas
Incansable para contarlas…
Así como las estrellas, infinitas para mirarlas
Sentada aquí con mi dolor… y mi copa de vino
Brindo con la luna, tu maldita traición…

Y hoy en esta noche, ¡secaré  mi manantial!
Ahora sigue tu camino, ¡se acabo!
Ya no tienes leña en esta cabaña
Seguiré con mi copa y el mar…

Le tengo tanto que contar a mi amiga luna
Ve, recoge tus mierdas y déjame en paz
No tengo palabras hermosas para decirte adiós
Solo esta copa y mi boca…
¡Quieres escuchar más!

Shirley Gisella Cordero Viera

No dudo, solo me protejo de tu mirada
Llorará el violín cuando me vea partir
Sus cuerdas, no te tocarán la tonada de mi canción

Te quedarás sentado frente mi fotografía
Tal vez, pensarás que es un arrebato mío… pero no esasí
Muere cada segundo una estrella

No será la primera vez, que llore por ti
Ni la última en la historia de este amor
Que se estrelle la copa de mis sueños en tus manos

No dudes, me cuesta levantarme
Caminar no es fácil dejando atrás mi cama
Sería una estupidez negarlo, pero no lo hago

Puede que mañana vuelva a sonreír junto a ti
Escuchar tus carcajadas, sentir tu mano en mi piel
Pero ahora detente, deja pasar la luna en su cumbre

El llanto del camino será largo
Te confieso que te adoro
Pero es más fácil salir de este sueño

Que seguir soñando en copas de vino tinto
Tú seguirás aquí, tranquilo hasta ahora
Cuando me veas partir y tus manos me rocen

No podrás detener la partida de tu gaviota
Quisiera besarte amarte, pero no puedo
Solo soy tu amiga, hoy me desnudé frente a ti

Tus manos te traicionaron, era yo la amiga
Es lo que he bebido de ti
Quédate frente a mi fotografía

Ya no puedo aguantar las ganas de correr
Así que hoy cierro esta puerta, toma las llaves
Yo me quedo fuera de casa

Tú quédate con tus manos en tu cabello
Pensando en, un no sé qué

Shirley Gisella Cordero Viera

Constelaciones atravesando sus malditas
Lágrimas al panel de miel
Corren murmuraciones… escuchas
Un entregado acaba de romper hielo de su silencio

Tambora de luna, se levanta el alma dormida
No es bueno dormir sin la piel sangrada
Que corran tus pasiones en ella,
La vuelvan perra ajena…

Lejos de las manos de alacrán  sin ojos
Despertaron una niña en la sombra de la noche
Golpes de azucena, se avecina la tormenta
Rojo cielo que en su tiempo fue azul
De espada en su traquea, no la deja respirar

Caen  gorriones en el jardín
No hubo mas camino en el acertijo…
Pasos agitados toman en sus manos
Aves muertas, se desahogan las orugas
Volaron las mariposas

Caen las constelaciones, dormidos los tomarán
Cristales rotos, venas cortadas en luz del día
Pero llegará la lluvia en el rocío
Durará una en el firmamento…

Shirley Gisella Cordero Viera