Puedo escribir los versos más tristes esta noche,
Noto que algo en mí va a estallar
Pues sólo faltaba como broche
Que tú te quisieras de mí olvidar.

Ni mi pluma soporta los temblores
De mi débil corazón
Al recordar viejas pasiones
Que me hicieron perder la razón
Y que aún pesan como sentencia
Porque ahora estoy condenada
A sufrir la indiferencia
De tu faz y tu mirada.

Siento que todo ha cambiado,
No sólo tú, mi vida entera,
Que recobra errores del pasado
Y todo el presente llena.

No supe cómo quererte antes
Y ahora que me decido
Eres tú quien se me aleja
Desterrándome al olvido.
Tanto que había estado pensando,
Tanto que había estado sufriendo,
Y en un minuto se desvela…
Que no soy yo a quien estás queriendo.

Y es que mis nervios me traicionan,
Siempre me ocurre igual
Cuando mi corazón toma las riendas
Y actúa, aún a sabiendas
Que todo puede acabar mal.

Pero tampoco es bueno acallar el alma,
Son cosas que siempre quedan
Y van muriendo siempre en calma,
Mientras esperan ser dichas
Para aliviar los corazones
Sumidos en desdicha.

Entonces, ¿qué me pasa esta noche?,
Pues que hay tantas cosas que he dejado de decir
Que poco a poco muriendo han ido,
Mientras el tiempo se ha querido derretir
Y al final he decidido
Que no podemos seguir así,
Que he de ser fuerte y olvidarte
Y marcharme ya de aquí.

Scheherezade Surià López

Sé que te tengo aquí,
Me basta con cerrar los ojos
Para sentirte junto a mí,
Callado, todo alma y corazón
Pero siento que aún así
Me domina la razón
Y no puedo entregarme a ti.

Y tú, sin embargo, me lo das todo
Creyendo en ti, creyendo en mí,
Apostando por nosotros.

Tu paciencia me arropa,
Tus palabras me empujan a sentir,
A abandonar pesadas penas,
Perennes como condenas,
Y a finalmente unir
Dos corazones en un mismo latir.

No niego el amarte, el quererte,
Besar tu cuerpo, tu rostro…
Pero aún es pronto, vida mía,
Préstame una pizca de tu tiempo
Pues en indecisión estoy sumida
Y necesito desvelar mis sentimientos.

Scheherezade Surià López

Al amanecer; el rocío
Lo envuelve todo
Y todo es frío;
Abrigada en tu cuerpo, si tu estás conmigo
No hay escarcha
Que apague el brillo
Que reside en tus ojos,
Como la tenue luz de la aurora,
Esos débiles rayos rojos
Que despiertan la mañana
Y nos desvelan a deshora.

Pronto llega el atardecer,
Cae la tarde y no estoy sola,
Llegas con la brisa,
Me regalas tu querer
Y me proporcionas tu sonrisa,
Mil miradas y tu ser.

No tengo miedo al ocaso
Si estás aquí y me proteges,
Si me envuelves en tus brazos
Y me dices que me quieres.

Y al anochecer; la luna,
Con su manto estrellado,
Me calma, me adormece
Porque tú estás a mi lado,
Llenando mi vida
Ya que eres mi amado,
Mi protector y mi dueño,
Que acompañas mis noches
Medio real y medio sueño.

Scheherezade Surià López

Un amor no confesado
Declaración nunca dicha,
Una pasión que en el pasado
Se ahogó en la desdicha.

Miradas esquivas y fugaces,
Palabras tenues, sinuosas…
¡Cuán triste es mi soledad
Sin el amor que tu rebosas!

Y no soy partícipe de tus emociones,
Ni soy yo con quien tú sueñas
Y tampoco es tal mi felicidad
Ya que tu corazón nunca me enseñas.

Pero si algo de ti he aprendido
Es que no puedo dejar de luchar,
Pelearé por cada gesto y cada mirada
Que tú me quieras dedicar.

Scheherezade Surià López