Resurrección del Mar

Renace, mece y nace, copa de olvido, puma,
señor de plata airada saltando roca a roca.
Cabalga, voz salina, cruje, trilla, voz furia.
Saluda la cintura más grácil de la tierra
y vuelve en tu ritual de pétalos con rabia.

Desprende tu ceniza fugaz que no se doma,
tu clara abreviatura donde el viento relincha
y surgen los poetas, relámpago de luna.

Construye la cadena de todas las distancias,
nocturno segador del trigo en las caletas.
Amasa las paredes dinámicas del agua
y esculpe con tu voz al tiempo en dictadura.

Marisco puro, pez, arena descifrada,
en ti todos los días caen como lancetas,
como pequeños mundos cuando el fuego no quema
y sólo quedan ojos mirando entre tu savia.

Renace, mece y nace, copa de nácar, pluma,
enciende la verdad más clara con tu barca,
que sólo entre el azul se labran las mareas
y sólo entre tu azul yo soy como las algas.

Benjamín León

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