… esta noche, cuando apagué la luz y encontré mis huesos
y una vez más sentí que resistían los golpes, elsilencio y la oscuridad,
tal vez me invadiera el cariño, la compasiónquizás,
porque a toda prisa fui a buscar memoria a mi sangre para el consuelo;
… y la traje, traje primero de la que tanta tenía y la puseallí, al lado,
y nos dolió;
pero enseguida me introduje por años y horas, regresé acada tiempo
porque quería traer a este empeño, a este instante devida,
algún calor y dárselo, alguna brevedad con que acontece ypasa la alegría alguna vez,
     y durante mucho rato estuvimos contemplandoaquellas pocas cosas de mi alma.
… con amor, mis huesos y yo estuvimos callados y quietos,
como si hubiésemos hallado una manera para dialogar yacompañarnos,
     y para saber que el alba ya nuncavolvería a encontrarnos herméticos y solos.

Orión de Panthoseas

… si del cielo de Castro cuelgan hoy manzanas hermosas
y los niños por las calles bailan, de tu lecho surge una luzpoderosa
y tus ojos destellan fulgores de trigo;
… sin embargo, es en la agonía del corazón donde tetoco, hijo, es en él
donde descubro y guardo tu ser primero, tus purísimas ceras yalabastros vivos;
por ello, cuando apagas la frente y quedas como muerto,
es cuando huele a humo negro la  casa, cuando suena a grito y asilencio,
y la sola duda de tu pérdida a tu madre y a mí nos aturdey provoca llanto;
… te amamos, te queremos, hijo, eres el germen más puro ydelicioso
que tenemos;
… se han marchado los niños y Castro piensa y murmura solo;mientras duerme la noche,
yo sé que tú velas y meces los terribles miedos y riesgosde nuestras vidas.

Orión de Panthoseas

                  Aquí no me toquéis.
                  No.
                  Aquí no.

… bajo el son del mundo dejadme este verdor crecer
y que sigan la sal y la tarde.

No. Aquí no me toquéis, que tengo que aguardar
a la flor
del almendro.

… para ser de manzana no hacen falta diciembres,
ni martirios, ni borrascas, ni altares;
… ser de hombre, ay de mí,
significa que he de encontrar la fuente
y, bebiendo, acallar los rumores del agua
y de la flor que persigo.

                  No, no,
                  aquí no me toquéis.

Orión de Panthoseas

¡ … quién, quién no tiene memoria del temblor de una tarde
o no coge un rastro de polvo en el dedo tras la ausencia…!
El mundo es apenas un tibio cariño, una rueda infinita y untintineo
de agua. Sólo, apenas.
todos los hombres estuvimos reunidos un día para construir unaplaza viva
y la plaza se asustó, se fue, y todavía seguimosbuscándola;
… porque hay quien coge un puñado de tierra y lo aprieta y loentierra en la mano,
y hay quien siembra en él y, con el fuego hallado, trasrestañar la locura,
construye la mañana e inicia con ella la resurrección delmar
… los días comunes son así: cuesta andar por lamañana y llegar a los mercados,
cuesta toser, saludar, sentir la luz en la sien,escucharla.               
¡ … ah, si no instituyéramos tormentas… ! Porque lamayor parte de nuestras vidas,
    – lo sepamos o no – la pasamos  cerrando cosasy defendiéndonos del ruido
y el miedo que produce la eternidad creada.
Por dentro, y mientras escribo esto, el viento, ululante y frío,me golpea y aturde.
Es mi tormenta helándome y deshelándome, la que me hace yque aún no acierto a mirar
y no puedo describir. Por eso, por eso seguramente la temo.

Orión de Panthoseas

… sobre Castro ha estallado la tormenta que traía la noche,
y, mientras los viandantes corren por las calles, el cielo ruge
y tira contra ellos y los barcos del abra golpes de ceniza y lluvia
… no temas, hijo; tu madre ajusta puertas y ventanas y yo te cubro
y velo con el corazón; eres mi hijo, mi savia viva y dulce y enti me miro y me recojo;
… enseguida, cuando tu madre vuelva, sé que te pondrála mano en la frente,
que te recompondrá las ropas y fruncirá los ojos porquesiente angustia
de poder perderte en el fragor terrible de estas noches;
… estaremos juntos, y los tres, hijo mío, si es preciso,velaremos el sueño
hasta que las calles brillen al contacto puro con la madrugada.

Orión de Panthoseas

… si lograra con la reja de sangre
y el arado de fuego llegar al corazón
y surcando en sus tierras cultivar la alegría!
… y si después hubiese fiesta
y un viento jubiloso derramase en las calles
este hallazgo mío —la dicha del hombre,
la Vida sola— ¿quién no viviría?
¿quién no saldría a buscar oro puro y,encontrándolo,
no hollaría su propio corazón para seguir viviendo,
¿quién, quién no?

Orión de Panthoseas

… mientras voy contemplando la irisación del aire y pulso consigilo la levedad,
por mi cuerpo corre una pregunta incierta, y una nube negra y unconcierto gris.
¿ … es que habrán de volver las lágrimas parasaber ?  me digo. Y un silencio
empieza entonces a recogerme a trozos la salud, el desdoro del tiempome recoge
y asimismo el calor, y juntos se dedican a curarme y a ponerme otra vezen pie.
… y cual si fuera un dios inarmonioso que se reconociera asíal amanecer,
se me pone a rugir el alma, sus amasijos ruedan, chocan entre sí
y sin  freno ni medida marchan rodando por el pecho. Tocoéste y me digo con paciencia
que qué estragos lo habitarán, que quéordalías, que qué esperanzas calladas,
que qué  pasiones. Y, sin poder evitarlo, piensotambién en el dolor que llegará
a resumirlo todo.
Entonces, un temblor me sacude y, en ese momento, ya no señalonada
ni discierno nada porque el aire en lo alto sigue igual: con las llamastirando
del cielo para abajo y la eternidad hecha a golpes de espanto y miedo.
Oteo en mi vida y creo descifrar en la sangre una brizna de amor
que, seca y desesperadamente, lucha por mí contra una ira sorda,
contra el golpe helado del corazón.

Orión de Panthoseas

… sobre semillas de amor puro crecen los brazos de mi hijo;
oh sol amado, joya, luz y oro de mi corazón,
canta mientras los laureles crecen, mientras los pájaros seasomen
a tu resplandor, llámame Qué otra noche oscura
podrá impedirnos este breve vuelo y estrechar los lazos
que aúnan nuestras vidas, hijo, qué otra ilusión ovendaval de nieve
podría detenernos, dime, qué otra muerte, qué otrabatalla aún;
… por entre altas rendijas del aire se ve prendido el cielo; bajanpor ellas
guirnaldas y ángeles, gotas vivas de fuego y lluvia caen …; peronada,
nada  imaginable puede ser comparado a la esbeltez de tu alma,nada, nada, hijo,
con la ternura infinita con que tus ojos dan vida al claro y limpiocurso de la noche.

Orión de Panthoseas

… cuando intuí la luz, cuando la intuí y la quise,
bien creí que podría consistir en ir, asomarme a ella
y recibirla, y ya, ahíto de poder y en su virtud a salvo, gozar
y tener la eternidad resuelta y desposada;
¡… mas nadie, nadie ha visto mis valles desolados,
mi casa, mi atuendo de vida
cayéndose, desnudándome al frío
de noches profundas o bajo amaneceres pálidos
y rígidos como la muerte!
… y si la ruina ha sido grande
y el dolor lo ha sido,
un calor, un aire nuevo y tibio llegó
bajo una incipiente y sin embargo progresiva, serena y limpia lunatriste;
… conservaré estas cosas por si la ruina vuelve.

Orión de Panthoseas

… si viniera Dios conmigo esta tarde a tocar las cosas y meenseñara
a resucitarlas, oh pies, oh levedad, oh entendimiento…
… porque los días pesan como piedras, se hunden en los bolsillos
y tiran para abajo en el trabajo, en las cocinas, en las calles;
¿ y cómo, cómo resucitar los días ?
Si esta tarde viniera Dios y asomara a este rincón
en que amasamos la eternidad, vería la labor que queda.
Pero estoy solo, soy el encargado de resucitar la soledad y el mar,
y hoy no sé cómo acercarme a ellos para que no me matenni me teman.
¡ … ah, si detentara la alegría… !

Orión de Panthoseas