… sólo, sólo de esta forma: asir y besar lo fugitivo;
¿ … te acuerdas, corazón, cuando por primera vezquisimos retener las rosas
y el agua, te acuerdas ? ¿ te acuerdas que ocurrió en eljardín del pecho y los dos,
llenos de pánico, retrocedimos ? Sé, sé bien quedesde aquel instante quisimos ser hombres
y endurecer, pero ya no sé si aún soñamos conincendiar el aire o si, inermes,
dando tumbos y rugiendo, únicamente vamos cayendo como piedras;
¡ …y es que todo, todo se torna tan frágil e inasible,tan fútil se hace…!
… porque de pronto duelen las manos y los pies, se oyen ruidos sordosabandonando
los días y baladas tristes se escuchan por el arrabal; y porentre las acacias, dioses vencidos
se reúnen y lloran
… pero tú y yo, corazón, dime ¿ podríamoscaer tan jóvenes ? ¿ habremos de acallar el viento
y las hogueras que nos piden alzar las manos y dejarnos morir ? pues¿ quién, quién eres tú,
quiénes somos nosotros, tú y yo ahora, corazón, esque acaso hemos dejado de ser quienes éramos ?
… siempre corrimos a la conquista del mundo, a la construcciónde un sol o de una brizna
de hierba y hasta aquí hemos venido, conservando estos cuerposde temblor acabado y de ira,
 de lágrimas, de continuo y violento espanto…
… por eso te llamo a “guerras” que una vez más nos salven elalma y la vida, por eso te llamo
a arder y te propongo otra vez, oh amigo, oh mi valiente y esclarecidoamigo,
el cruel quebranto de una dolorosa y prolongada resurrección.

Orión de Panthoseas

… he pasado por el barrio santo o tierra de la calamidad con susportales, sus esquinas
y gentes diferentes; he pasado por donde todo, absolutamente todo, esdiferente,
incluso el aire, o mismamente el cielo, un aire-cielo por el que elvuelo de gorriones y palomas va dejando constancia a cada instante delo que puede suponer vivir quebrados, envenenados, contrahechos, y,
cual tablas viejas y abandonadas, encontrarse hendidos, mancillados yrotos por doquier;
… sí, he pasado por la quebrada de la calamidad, yallí, suspendidos en lo alto, tal que moscas errantes
y agrupadas, me sentí observado por impasibles trozos y trozosde orejas y ojos,
por puses de corazones, por detritus de nadas, por miasmas que hubierancaído y vuelto a ascender
de la tierra para no detenerse jamás por semejantes víasy terrazas, por balconadas repletas
de ajadas y precarias sonrisas; porque, a pesar de todo, por estebarrio, al que nadie nombra porque
el mundo lo tiene como desovadero de malas suertes y nauseabundasleyes, abundan por él, asómbrense
y digo, luces y hasta a veces conatos o verdaderos  incendiosinfectos de sonrisa viva;
… y es que observando bien, lejísimos, los ves venirresistiendo, salvándose y haciéndose
a todo trance y a toda prisa reales e incomprensibles; y, ello, paraque quizá, nosotros, tras cruzar
tierras de asfixia, pedregales y  barrios de molicie comoéste, logremos saber que, bajo la amantísima faz
y nombre de los santos, el insulto, la vida y la tragedia pueden ser,sí, un lujo o un remedo infame,
pero siempre una suerte singular de valor inapreciable;
… díganme, qué les parece.

Orión de Panthoseas

… amigos míos, si no tragáis carros y carretas, si novivís
el dolor de la revolución del corazón y la razón,
si no sentís pasar el tiempo y la desgracia y losresistís como a la muerte
e ignoráis al final que ya no sois quienes erais…
entonces ¿ de qué estamos hablando, de qué albor,de qué fragancia,
decidme, de qué tiempo o qué alegría ?
… porque hace poco ruido la sabiduría al tocarnos:
su canto es hondo, y sólo en silencio abrigan
sus pasos y sus lumbres;
… amigos, no creáis, pues, en historias de desaparecidos,
no en la luz aparente ni en la paz aparente;
he de deciros que no hay atajos ni atraques imprevistos,
y que no, y nunca, ha habido mayor insidia que el don
de deudas abolidas;
… ineludiblemente habremos
de entrar y asumir cada horror y desastre,
y luego, para poder vivir, abrir el corazón y rememorar lascosas.

Orión de Panthoseas

… ya era tarde y me acababa de levantar, tenía una resaca demuerte y parecía que la cabeza
se me fuera a partir; y aunque apreté los dientes y me lacogí con fuerza para aguantarla y
fijarla  en su sitio, me puse malo, empecé a toser y atoser y así estuve un rato,
hasta que loco y desquiciado, fuera de mí, por el mar revueltode la  cocina me puse a dar vueltas
y más vueltas como si fuera Moby Dick en busca de Ahab paramatarlo;
… de pie, y contraída la frente, temblando y meándomeconseguí volcarme en la boca
el puchero de café amargo, y aunque varias veces chasqueéla lengua con asco, aguanté el sabor;
pero enseguida me dio un ataque de náuseas y me llené dehipos y toses,
me estremecí, de arriba abajo, y como una vara verdecontinué desecho y temblando
seguro, seguro que fue la enfermedad, o la borrachera de anoche,sólo sé que los espasmos cabrones
me arrancaron el vaso de la mano y me lo tiraron, y al chascar meaturdió más y me rajó del todo la cabeza
… creo recordar que, rígido, sudé y sudé, y queluego bajé los párpados y que los mantuve allí,
con cojones, quietos y bien apretados, como piedras aunque en esemomento no sabía
si eran míos o los de un cobarde que los estaba cerrando a todaprisa para huir del fin del mundo;
eso, eso pensé mientras creí que no había remedioy en tres minutos palmaría
… después de todo, encorvado, echando bofes y bilis,amparándome el estómago con las manos,
salí al corredor y entre maldiciones y gritos de la loca desiempre, enloquecido corrí entre vómito
y vómito hasta el servicio; la loca ¡ quién iba serla loca sino mi única vecina ¡ y es que ésa
ya  no, no aguanta ¿ no acaban de ver…? a esa mujer deldiablo poco le importa que me mate un tren
o que me trinque una navaja; mira que cuando la veo le digo: “Clotiestás caput total, tú ni fu ni fa, ya no jalas nicapiscas na de na, no te enteras”; la Cloti vive arriba; es una viejasorda y estúpida, la misma
que me echa una manta por encima cuando llego tarde y me pongo a roncarcomo un cerdo
en el rellano de la escalera.

Orión de Panthoseas

… durante mucho rato, lentamente, anduve por dentro mirándomey preguntándome
qué podrían significar los miedos, los dolores, lasmuertes y vacíos que en mí había;
intenté tocarlos, pero en cada uno de ellos crujió yrechinaron una luz y hora con su sabor
y sombra,  al tiempo que con amor e ira sus imágenes seremovieron y alzaron,
y de entre ponzoñas y fangos, de entre conciencia pura,exhalaron gritos y palabras
de muy difícil replicación aquí;

… fue evidente que por vez primera osé andar conscientementepor tal desván de sangres,
abrumado por el brutal desorden con que uno a uno fui capaz de haberinstituido cada instante
y pulso con que fui;

… he de decir que, tras abrir y ver el corazón, ardientementedeseé algún cariño
y busqué algún beso, algún brillo, alguna dulzuramía que hubiese quedado allí;
    ¡ clemencia, clemencia …, llevo uncorazón reciente ! ¿ es que no lo veis ? recuerdo
    haber clamado tras levantar los brazos sobre el mary la memoria, y frente a todo el fragor de dioses
    cabalgando por la eternidad;

… al final, en total silencio, cual había entrado, salífuera y allí, indiferentes y en tumulto,
verdaderamente irreverentes, Aves del Paraíso venían y mepicoteaban las manos y los hombros
sin piedad; me estremecí, me estremecí asustado ysentí mucho frío.

Orión de Panthoseas

… tu cuerpo, padre, es una piedra en el campo aquél,
detrás del río;
no sé aún cómo llegó allí,
no sé;
… después de tantos años acarreando soles y lunas,
aupando de la tierra las terribles lágrimas que produce laoscuridad,
no tuve, padre, un rato de juventud con que pronunciar
y estrechar con pasión tu nombre; yo no sabía
que un muchacho con el cuerpo de mimbre
tenía que parar, hablar con su padre y darle forma, crearlo;
… y ahora ¿ cómo llegar a ti ? ¿ cómosacar constelaciones
y lumbres vivas del corazón y tocar  tus manos y que losepas ?
… este oficio de vivir no nos dio para mucho;
pero, al menos, nos queda esta prenda serena de dolor,
la que acompaña siempre a los silencios duros, y graves,
como el que ahora tengo.

Orión de Panthoseas

… parecerá increíble, pero he sabido al fin que lascostumbres enmohecen y aprietan, apelmazan;
por eso las muy putas me han hecho así de denso y taimado, yodiría que hasta irreconocible;
… y es que, los días que vienen como éste, casi esmejor pegarse un tiro,
o ponerse a correr y a correr y no parar hasta caer como un trapo en lacuneta;
así no podría pensar, o a lo mejor me olvidaba de que hedebido o debo ser un hombre;
… por eso, después de haber seguido y seguido con tesónimplacable durante tanto tiempo
dentro de este ser hombre-burro, resulta que parece que las hubieraolvidado y no pudiera reconocer siquiera las palabras, me doy cuenta deque las bellas ya no puedo hallarlas fácilmente
ni puedo cogerlas sin remordimiento; al contrario, noto que al tocarlasme rozan y hieren,
como si a fuerza de no usarnos hubiera surgido entre nosotros un fosoinsalvable de rencor y de fobia,
de extrañamiento, de descortesía;
… y no, no me atrevo a decir que no me duela este escarnio, estaafrenta a una felicidad
y reglas de mente y corazón que tuve;
… éstos días canallas los conozco bien, los conozco deputa madre; siempre, siempre vienen
con los cuchillos tapados; vas tan tranquilo, dando patadas a lashojas, y, de repente,
sientes en la espalda un dolor punzante que te aprieta, que te ahoga yno te deja ni respirar;
… y aunque suelo decirme que ya soy muy mayor y que debo tenercuidado con todo, mucho cuidado,
y una y otra vez vuelvo a repetírmelo, yo, sin embargo, erre queerre, para adelante y contra el suelo
dale que dale, un día y otro con furia y con ira.

Orión de Panthoseas

… contempla, alma mía, las últimas cosas: el terror, laherrumbre, la desolación, sí,
pero mira y ve también tu espada de valor, tu fuerza, y antes deirnos toca tu luz: lágrimas vivas
por las que han pasado tropeles de mundos golpeando yfrotándote, pues con ellas
haremos frente al guardián de la vida, al que todo lo tuvosujeto con los dientes;
… pero, aun así, no cantemos victoria, porque díasvendrán a un tiempo con minotauros de hierro
y alondras, con sierpes y golondrinas, y habremos de salvar precipiciospor donde siempre, antes,
acabaron despeñándose la brisa y el rumor del mar;
… de cualquier modo vibra, adéntrate en los fuegos de hueso ysangre e inicia y construye
un sol; mientras quede una antorcha ajada, hazlo, préndela,y  por siempre fulja la hiel de los metales;
… alma mía, mírala, nos ha llegado la hora, ¿ ycómo no reconocerla si tanto dolió y alberga tanto ?
… aun en la alegría, es costoso llorar.

Orión de Panthoseas

… acostumbra el dolor; llega la alegría
y la estoy recibiendo con los labios temblando,
como si el cuerpo extrañara, como si la costumbre del dolor
hubiese obviado para siempre la irrupción de sucesos hermosos;
… es así que la alegría casi duele, puesdespiadadamente se aprieta
contra el pecho para hacerse sentir, para reconocerse, para sobreponerse
y de esta forma pronunciarse;
… y son tan pocas las gotas de rocío vivo que van apareciendo
en la aridez que soy, que las cojo y las pongo por las grietas delcuerpo
cuidadosamente no para que crezcan, no, sino para que no mueran;
… todo parece revertir a este momento en que me quedo quieto,escuchando,
como si el leve resplandor que tengo estuviera en peligro
y con rapidez, contra un mar de oscuridad e insidia,
con rigor y urgencia tuviera que ordenar la vida para defenderlo.

Orión de Panthoseas

             … chaval, no te amilanes ni acojones, porque, si te acojonas,
            van a caerte como buitres las hostias, tropezarás y serásroído por chinches y piojos,
verás la luz en negro y tus noches serán un pozo plagadode ratas, de búhos y cornejas;
… chaval, si te acojonas no vas a tener salida, y con el rabo entrelas patas, como un vil paria
o puta por rastrojo, vas a andar constantemente huyendo, maldiciendo yhuyendo
de un lado para otro;
¿ … y tú, eso, piraña, tú eso … ?¡ vamos… ! te conozco; sé que antes reventarás,
sé que te frotarás y sacarás los ojos, queinventarás molinos con espadas
y que alegremente te jugarás las manos y la vida ¿ aqué, a qué esperas ? corre y no llores;
cualquier vulgar pichambre tiene su peste que comerse: una suerterabona y sucia que matar
y en que mirarse;
¡ … vamos, piraña, vamos, es tu oportunidad, salta,salta sobre el mundo ahora que está
ardiendo y jódete, quémate o rómpete el espinazo ypégatelo a trozos; luego,
cuando estés bien jodido y hecho trizas – sí, he dichobien jodido y hecho trizas –
después, insisto, cuando pretendas levantarte y de verdadquieras llorar porque quieras vivir,
entonces, chaval, ya, ya hablaremos detenidamente; no ha llegado tuhora.

Orión de Panthoseas