… durante mucho rato, lentamente, anduve por dentro mirándomey preguntándome
qué podrían significar los miedos, los dolores, lasmuertes y vacíos que en mí había;
intenté tocarlos, pero en cada uno de ellos crujió yrechinaron una luz y hora con su sabor
y sombra,  al tiempo que con amor e ira sus imágenes seremovieron y alzaron,
y de entre ponzoñas y fangos, de entre conciencia pura,exhalaron gritos y palabras
de muy difícil replicación aquí;

… fue evidente que por vez primera osé andar conscientementepor tal desván de sangres,
abrumado por el brutal desorden con que uno a uno fui capaz de haberinstituido cada instante
y pulso con que fui;

… he de decir que, tras abrir y ver el corazón, ardientementedeseé algún cariño
y busqué algún beso, algún brillo, alguna dulzuramía que hubiese quedado allí;
    ¡ clemencia, clemencia …, llevo uncorazón reciente ! ¿ es que no lo veis ? recuerdo
    haber clamado tras levantar los brazos sobre el mary la memoria, y frente a todo el fragor de dioses
    cabalgando por la eternidad;

… al final, en total silencio, cual había entrado, salífuera y allí, indiferentes y en tumulto,
verdaderamente irreverentes, Aves del Paraíso venían y mepicoteaban las manos y los hombros
sin piedad; me estremecí, me estremecí asustado ysentí mucho frío.

Orión de Panthoseas

… tu cuerpo, padre, es una piedra en el campo aquél,
detrás del río;
no sé aún cómo llegó allí,
no sé;
… después de tantos años acarreando soles y lunas,
aupando de la tierra las terribles lágrimas que produce laoscuridad,
no tuve, padre, un rato de juventud con que pronunciar
y estrechar con pasión tu nombre; yo no sabía
que un muchacho con el cuerpo de mimbre
tenía que parar, hablar con su padre y darle forma, crearlo;
… y ahora ¿ cómo llegar a ti ? ¿ cómosacar constelaciones
y lumbres vivas del corazón y tocar  tus manos y que losepas ?
… este oficio de vivir no nos dio para mucho;
pero, al menos, nos queda esta prenda serena de dolor,
la que acompaña siempre a los silencios duros, y graves,
como el que ahora tengo.

Orión de Panthoseas

… parecerá increíble, pero he sabido al fin que lascostumbres enmohecen y aprietan, apelmazan;
por eso las muy putas me han hecho así de denso y taimado, yodiría que hasta irreconocible;
… y es que, los días que vienen como éste, casi esmejor pegarse un tiro,
o ponerse a correr y a correr y no parar hasta caer como un trapo en lacuneta;
así no podría pensar, o a lo mejor me olvidaba de que hedebido o debo ser un hombre;
… por eso, después de haber seguido y seguido con tesónimplacable durante tanto tiempo
dentro de este ser hombre-burro, resulta que parece que las hubieraolvidado y no pudiera reconocer siquiera las palabras, me doy cuenta deque las bellas ya no puedo hallarlas fácilmente
ni puedo cogerlas sin remordimiento; al contrario, noto que al tocarlasme rozan y hieren,
como si a fuerza de no usarnos hubiera surgido entre nosotros un fosoinsalvable de rencor y de fobia,
de extrañamiento, de descortesía;
… y no, no me atrevo a decir que no me duela este escarnio, estaafrenta a una felicidad
y reglas de mente y corazón que tuve;
… éstos días canallas los conozco bien, los conozco deputa madre; siempre, siempre vienen
con los cuchillos tapados; vas tan tranquilo, dando patadas a lashojas, y, de repente,
sientes en la espalda un dolor punzante que te aprieta, que te ahoga yno te deja ni respirar;
… y aunque suelo decirme que ya soy muy mayor y que debo tenercuidado con todo, mucho cuidado,
y una y otra vez vuelvo a repetírmelo, yo, sin embargo, erre queerre, para adelante y contra el suelo
dale que dale, un día y otro con furia y con ira.

Orión de Panthoseas

… contempla, alma mía, las últimas cosas: el terror, laherrumbre, la desolación, sí,
pero mira y ve también tu espada de valor, tu fuerza, y antes deirnos toca tu luz: lágrimas vivas
por las que han pasado tropeles de mundos golpeando yfrotándote, pues con ellas
haremos frente al guardián de la vida, al que todo lo tuvosujeto con los dientes;
… pero, aun así, no cantemos victoria, porque díasvendrán a un tiempo con minotauros de hierro
y alondras, con sierpes y golondrinas, y habremos de salvar precipiciospor donde siempre, antes,
acabaron despeñándose la brisa y el rumor del mar;
… de cualquier modo vibra, adéntrate en los fuegos de hueso ysangre e inicia y construye
un sol; mientras quede una antorcha ajada, hazlo, préndela,y  por siempre fulja la hiel de los metales;
… alma mía, mírala, nos ha llegado la hora, ¿ ycómo no reconocerla si tanto dolió y alberga tanto ?
… aun en la alegría, es costoso llorar.

Orión de Panthoseas

… acostumbra el dolor; llega la alegría
y la estoy recibiendo con los labios temblando,
como si el cuerpo extrañara, como si la costumbre del dolor
hubiese obviado para siempre la irrupción de sucesos hermosos;
… es así que la alegría casi duele, puesdespiadadamente se aprieta
contra el pecho para hacerse sentir, para reconocerse, para sobreponerse
y de esta forma pronunciarse;
… y son tan pocas las gotas de rocío vivo que van apareciendo
en la aridez que soy, que las cojo y las pongo por las grietas delcuerpo
cuidadosamente no para que crezcan, no, sino para que no mueran;
… todo parece revertir a este momento en que me quedo quieto,escuchando,
como si el leve resplandor que tengo estuviera en peligro
y con rapidez, contra un mar de oscuridad e insidia,
con rigor y urgencia tuviera que ordenar la vida para defenderlo.

Orión de Panthoseas

             … chaval, no te amilanes ni acojones, porque, si te acojonas,
            van a caerte como buitres las hostias, tropezarás y serásroído por chinches y piojos,
verás la luz en negro y tus noches serán un pozo plagadode ratas, de búhos y cornejas;
… chaval, si te acojonas no vas a tener salida, y con el rabo entrelas patas, como un vil paria
o puta por rastrojo, vas a andar constantemente huyendo, maldiciendo yhuyendo
de un lado para otro;
¿ … y tú, eso, piraña, tú eso … ?¡ vamos… ! te conozco; sé que antes reventarás,
sé que te frotarás y sacarás los ojos, queinventarás molinos con espadas
y que alegremente te jugarás las manos y la vida ¿ aqué, a qué esperas ? corre y no llores;
cualquier vulgar pichambre tiene su peste que comerse: una suerterabona y sucia que matar
y en que mirarse;
¡ … vamos, piraña, vamos, es tu oportunidad, salta,salta sobre el mundo ahora que está
ardiendo y jódete, quémate o rómpete el espinazo ypégatelo a trozos; luego,
cuando estés bien jodido y hecho trizas – sí, he dichobien jodido y hecho trizas –
después, insisto, cuando pretendas levantarte y de verdadquieras llorar porque quieras vivir,
entonces, chaval, ya, ya hablaremos detenidamente; no ha llegado tuhora.

Orión de Panthoseas

… tras el vuelo sublime de sus sangres
el bosque suena herido;
¿será el rumor de la vida que huye
o el aliento con que brota en las hojas
la luz que queda?
¿también esto es el año? ¿tantohabía?
… ya veis, me asombra y asusta la belleza porque no la conozco,
¿cómo si no esta forma extraña de aventar laboresdel tiempo
y este resplandor que bajo el cielo se abre?
… pero, a pesar del miedo o del asombro,
¿no huele el aire a ternura acaso, a fe, a renovación
y a no estar solos?
… ¿y no habrá oculto un dios, o una alegríaextraordinaria,
    pues que vivo y en los atrios hondos de mi almaestoy cantando?

Orión de Panthoseas

… arriba, muy altos, donde la tarde es oro, vencejos y gaviotasenloquecen de sol y luz,
de libertad;
… e incesante, mientras, la vida va de acá para allásocorriendo, impulsando el aliento
de diminutos insectos, de pececillos del río y aliviando elesfuerzo por vivir
de las flores;
… “un instante sólo, sólo otro”, –oigo decir– y almirar, zigzagueando,
un pétalo cae rasgando el alma sobre las púas del aire,
  y la rosa, al límite herida, aún resiste ysonríe.

Orión de Panthoseas

… este descalabro de mi vida, este golpe exterminador deángeles y rosas,
este acontecer que se me ha adentrado en el pecho y me ha llenado deestragos la sangre
y el discurso del cielo, me duele;
… no quiero exagerar en cómo es la soledad mientras se hace,
o cómo llega la estulticia del tiempo y va invadiendo loshombros,
los brazos, la cintura y los pies sigilosamente, cómo tira sobreel diván del loco
porque ya no quedan pájaros por pasar a través de laventana y el daño es grande:
una constelación desconocida y descontrolada de ejes, cuerpos,estridencias y órdenes.
Yo sé que es un momento de mínima virtud y deescasísimo hombre,
una refriega de lobos enjaulados por y en mi propio frío.
Pero sé también que esta ruina mía pasará,aunque a dicha resurrección
nadie esté convocado y los lobos me aúllen día adía y año a año por las venas tensas y heladas
del corazón.
Yo creo, yo creo en la vida de mis huesos sitiados.
¿ Dónde si no construiré lo que espero ?
¿ dónde si no la libertad ?

Orión de Panthoseas

  … leones y ángeles, águilas y toros golpean ysacuden los arcos planetarios,
y el mundo, cual robot noctámbulo, cae rodando bajo una mota deluz divina,
de la que Moby Dick huye, y a la que en Ahab odia y teme;
… buscándola, roto y loco miro y miro al interior y no me veo,no me encuentro el alma;
sucede tras rompérseme las cadenas de los huesos, las de lavida, las del deseo,
y no tengo valor para entrarme dentro y una a una, a fuerza delágrimas y sangre restaurarlas;
… sé que debiera sentir responsabilidad en la salvaciónurgente que implica tal destrozo,
que debería bajar a mi propio infierno y rescatar las cruelesmuertes con que ajusté
mis anteriores, mis pútridas y herrumbrosas vidas;
pero si bien es cierto que el pasado me tiene en sus argollas,mientras, y derribando mis sueños
de oropel, atropellándome, enfurecidos me están pasandoáguilas y toros por encima;
… oh mar de conquista y fuego, luz celeste y viva aún, fuerzasmoribundas que estáis yéndoos
de mis templos caídos y humeantes, deteneos, retroceded y volvedconmigo, que me levantaré
y de nuevo estaré listo para luchar con ardor contra mis costrasy furias;
sólo esa guerra podría hacer que reviviese, sólo,sólo ella quizá pudiese restituirme a la alegría.

Orión de Panthoseas