Sentir es vivir sentidos,
amar es sentir sin duelo,
y tu ensueño es mi desvelo,
pensamientos compartidos.
Instantes ya presentidos
son la esencia de mi anhelo,
tú eres de mi tierra el cielo,

sentimientos encendidos.
Bella y más en la mirada,
dulce y más en la sonrisa,
sin tí nada importa nada.
Y mi alma supervisa
a mi entraña enamorada,
tu presencia es mi premisa.

Miguel de Asén

Si el mundo es tristeza
no quiero sentirme cuerdo,
que quiero ser pintor de amaneceres,
reirme de la vida y de sus preocupaciones,
y no vender mi alma a mis ocupaciones.
Quiero conocer de mil mentes los saberes,
y si no los se, no importa, no me acuerdo,
y sentir de una mujer la belleza,
y no comportarme con ella como un cerdo.
Ser feliz, sin causa, en mil ocasiones,
buscar de alegría mil situaciones,
no preocuparme de agobios ni de haberes,
y decir, alguna vez, que mi alma reza.

Miguel de Asén

Bailo, tu talle acaricio,
la música me embriaga,

eres musa, bruja o maga,
o principio de mi vicio.

Veo de tu seno el resquicio,
mi bajo vientre se alaga,

ver con erección se paga,
eres del sexo mi llaga.

Tú, entre curvas sunuosas,
encandilas mi sentir,

con tus materias preciosas.
!Y no se ni que decir,

con mis hormonas furiosas,
por tus flujos compartir!

Miguel de Asén

Ecos de soledad
trae, a veces, el recuerdo,
ecos de soledad,
que se esconde entre canciones,
ecos de soledad,
hasta incluso compartida,
viva, creciente, esquiva,
de momento y situaciones,
de llanto, de decepciones,
entre historias de ciudad.

Miguel de Asén

El perfume de tu pelo
desborda mis emociones,
          me lleno de sensaciones
          cuando tu cabeza huelo.

Es olor a caramelo
que alza los corazones,
          me transfunde las razones,
          aviva sin par mi celo.

Aun con los ojos cerrados
          por tu olor yo te adivino,
          tu provocas mis pecados.

Te siento y no me domino,
          con los instintos cargados
          me induces al desatino.

Miguel de Asén

Al final de mis días
tal vez mi verso será testigo
de que un día estuve vivo.
Al final de mis días
mis vivencias serán recuerdo,
y si hice mal, ni me acuerdo,
se que yo amé contigo.
Sólo ya la paz persigo,
al final de mis días.

Miguel de Asén

Querer del mundo perder la memoria,
No recordar quien la guerra ha vencido,
Quien recoge el fruto de la victoria.
Es amargo triunfo para la historia
Pues los hombres mil guerras han vivido,
¿Quién tanta destrucción ha perseguido,
Quién reclama con tanta muerte gloria?
Como pago la víctima inocente,
La familia que pierde su morada,
El duelo reflejado en la frente.
Su carga ha de soportar la espada,
Responsable de quebrar el presente
Por llevar el odio en la mirada.

Miguel de Asén