Este abismo,

                    este sol de arena y tiempo
                    sangre y firmamento

Este tentáculo de témpano,

 engarzado en las entrañas,

                                           mañanas esclavas
 

Rojas palabras,

                       Masticado aliento

Solitarias palabras

                            Prisionera palabra
 

                             cuajada de lunas
 

                             abismo de hueso
 

 Desangrado

                   En laberintos

                        Sílabas huecas
 

 Miradas de ciegos

                          Universo mago

Mares y mares

                      Estrellas de pan

                      Rocas de miel

                      Papel de valles

                      Uñas de hadas
 

Papeles, sólo papeles

                                  Rocío de duendes
 

Dioses, metal y cemento

                                     Vacíos

                                      Aliento  vago

                                      Sin hadas; y duendes.

Miguel Ángel Brandoni

Páginas que gritan
Filo de palabras
Letras dedicadas
Mujer…
Alas caprichosas
Mar de mariposas
Teñida de suspiros
Entrecrujidos,
                                     Volcada
Papeles llenos
Enlata la piel
                                            Enciende la luz
Salival

Rasguña el sol,
                                                Luna orgásmica

Deletrea fragancias
                                                  Agolpa poros
                                                      Desgasta vellos
Letras sueltas
Sábanas de risa
Niños inquietos
                                          Lamiendo
Juegos sabrosos
                                               Quietud, sosiego
                                     Agua, aire
Disuelto en jungla
                                                            De papeles sueltos
                                                      Voces inertes
                                                                   Caricias encarnadas
Descansa

Miguel Ángel Brandoni

Pies descalzos, recostados en la almohada
Labios pegados por palabras
Lenguas de serpientes en silencio
Espacios amargos

Respirando entrañas
Amando la sal
Respirando, sólo respirando

Si digo sol, es noche
Y noche, luna y sangre

Solo besó una vez
El firmamento
Solo acarició estos pies
luna en sangre
Solo destrozó esta entraña
serpiente de sepulcro

Descalzo, por la arena de marfil
Con las llagas puestas
Inmerso en los granos de estrellas
Desnudado por la piel

Espero
La suavidad de espinas
Penetrados y enroscados cabellos
viaje de  huesos
el precio y,

Este delirio humano sin sombra
de abismo y,
Sostén de penumbras,
infierno de nubes
De sonidos
De colores imbebidos

Donde reposa la almohada
cerebro descompuesto
labios apretados
Dientes entrecruzados

Dibujadas mañanas
De risas y llantos
flores atormentadas
Prensadas en  polen

Chatarra aplastada
Carne deshuesada en alma
Voz de pájaros,
Canto de mudos
labios cosidos por el tiempo
Lenguas marchitadas
Corazones apilados
Lagos de ojos amarillos
Mares de piel
Desiertos de anillos; pies descalzos

Miguel Ángel Brandoni

Salir del cuerpo, el jugo de la roca
Despierta entretejida

Nace del disco de fuego, de las sombras, del silencio sepulcral
De los líquidos viscosos, de los huesos de metal
De la montaña de entrañas, apilado en angustiosos lamentos
Soy yo, el disco de hierro que cubre tu cuerpo,
la pasión introvertida, pedazos de sangre

El grito desesperado de la oscuridad de luz

El metal ardiente de la nada

Soy aquella piedra que pega, muy duro
En tus íntimas partes

Soy la pasión dormida en tus salientes
Retazo mujer

Desarmada en caricias, amada a escondidas
Roca de aliento
Soy aquello confuso, difuso, externo, imposible interpretar

El suspiro del sí, el viaje del no
El gene derretido por vos, la cuerda de mar, la piel de volcán

Soy una cosa rejuntada de éxtasis y pudor
Aquella cosa de mariposas, desnuda
Perdida en las sombras del destino, del abismo carnal
El planeta distante, cerebral
La cuchilla que desangra el cristal
Los pedazos de fibras, tejidas sin par
El negro apagado, incrustado en gemas

Soy la cosa en la cosa del mar, encadenado
El pensamiento enladrillado

Miguel Ángel Brandoni

Vestida de poros
Descalza de planta
Desnuda el beso.

Fluye cansada
Laberintos de salva

Parece dormida
Suspendida en olas
Extasiada
Disuelta en ondas

Caprichosa silueta
Descansa
Corral de pasiones
Sábanas marchitas
Sudor empedrado
Plasmada

Delicada
Sangría dichosa
Jugosa fruta prohibida

Existes
Radiante
Elevada en suspenso

Trozada en huesos
Carne
Fuego

Dulce locura
Panal de piel
Bebo

Miguel Ángel Brandoni

La lluvia caía sin cesar y yo aquí; sentado ante los silenciosde las cosas, de las preguntas y respuestas de un todo.

Pierdo la noción del tiempo y viajo entre las gotas que caensobre la tierra; humedeciendo el calor del cuerpo.  Soy yo, navegandoen las aguas de mi interior, resolviendo misterios.    “preguntoa mi boca, qué siente con la saliva, si goza con ella, si la deleita,si la acaricia, si inunda su cavidad de dicha”  y qué piensala saliva de las cosas que investiga entre los dientes y la lengua quela expulsa”   “ qué piensa del beso, y de las otras salivas,algunas de sabor a mieles, otras sabor amargo, qué piensa, de lasnoches de angustias, de vacíos y fuegos”    ¿QUÉ?

Seré yo la carne, el cerebro acondicionado, la estructura viviente,que se gobierna entre las sombras macabras de la ilusión. Seréyo la saliva, la boca, los dientes hirientes que saborean su propia carne,seré la lengua del alma que besa el corazón y que reza amor,o tal vez seré el mar que viaja en las venas, seré el capitánde mi propio timón, que lucha en aguas embravecidas, eludiendo laspasiones más oscuras.       Sí,  seré yo, huesos y papel, navegando entre escollos,por el mar de la vida.  Nervios de acero insertados entre los porosde piel,  gotas de lluvia que templan el acero.   Soy yo,las manos, el cuerpo de nubes; las gotas, que siembran cabellos.

Dime ojos qué ves. Tal vez la luz o las sombras de tu luz, elreflejo del sol.  La manera insólita de trasladar la boca alos ojos;  “ Sos vos él, los labios abiertos, la saliva deluz, los dientes que mastican la profundidad, de un gran amor.  Sí,soy yo, la expresión dulce de la negación,  la palabrade aire,  que sólo se dice con la mirada, que dice todo. Lasaliva que embriaga los pensamientos, que flota entre órbitas celestes.

Y esta lluvia que cae entre la piel, y moja los labios, y besa mis ojos,y estas manos que la acarician y abrazan su cristal.  Esta humedadque penetra el sudor y recibe a su amada. Sin palabras, moja mi ropa, sinpalabras al frío.

Abro la boca al cielo, para que las gotas, sean mi saliva, para quejuntas integren la sangre, y  amen en los laberintos del harén,cómo bellas damas, con la sonrisa despierta, con la piel de lluviadispuestas, activas, anhelantes de placer.   Cierro los ojosque se inundaron y chorrea la nariz; y ellas que van y vienen en danzade cien.

Miguel Ángel Brandoni

Mi dolor o si podré llamarle mi insomnio. Son las noches de sueñosdespierto; entre las sombras dormidas.

Hoy, como todos los días llegué de mi trabajo. Estacionémi jeep en el garaje, el reloj daba las 00.15 hs,  abrí lapuerta del frente, una débil luz iluminaba el interior de mi casa;todos estaban dormidos; como siempre.

La comida sobre el plato, esperando el microondas, abro el refrigeradorpara sacar una cerveza, el silencio invade mi alma, la soledad carcomemi bobo, corazón; “es tan tarde ,¡ no pudo esperarme! haceuna semana que no logro  conciliar el sueño” el tiempo siguepasando son ya las tres de la madrugada; navegaré por internet,tal vez encuentre alguna compañía en la red; alguien conquién hablar aunque las distancias nos separen. Imaginarécabellos de miel, piel de tiempo sin sol, voz susurrada de mentiras; estoysólo sumergido entre platos y bebidas, entre teclas e imágenesvirtuales, y vos dormida, tan tiesa como muerta; tendida sobre la cama,desnuda, boca abajo, “suspiras; estás  profundamente relajada,no sabes que yo estoy aquí, observándote, deseándote,amándote cada instante y vos así tendida y yo tan solo”.

Regreso a mi realidad destruída en vacíos, a las imágenesde internet, las revistas y videos sex, a mi cerveza espumante a mi embriaguezdesnuda de ti.

Regreso sobre mis pasos de sombras, de desdichas, de masturbacionesde lunas y soles, de aventuras imposibles, de amores imposibles, de bellezasimposibles, de vos y yo dormidos, juntos, en la cama de nuestra habitación;acariciándo cada centímetro de tu piel, besando tu sexo rojo;solo en tus viajes oníricos;  ahí estoy yo.           Esperándote.

“Veo en tus páginas libro, las distancias fratmentadas de micuerpo , el aire , mi copa de vino , los dedos que lo sujetan, mi angustiay tus alimentos; para dejarme contento, tu sonrisa y mi desesperación,tu quietud y mi inquietud, el dinero que dejaste en mi bolsillo, tu corazónque  en  sueños abandonaste, la dulzura escondida, lacocina sucia de platos, el piso revuelto de niños, la cama destendida,tu ropa suelta en las sillas, tus medias tus cigarrillos tus cenizas; todoel conjunto de tus malos humores y mis humores”.

Pero que culpa tienes libro, si tu autor de vida es así, queimportan tus distancias atormentadas, tus delirios de fantásticashistorias de amor, a quién puede interesarle tus deseos aprisionados,tus secretos

Son las cinco de la madrugada y sigo despierto, apago todo, el sueñoparece invadirme, el dulce que comí de la heladera estaba rico ytambién la torta con duraznos y crema; gracias amor por tu alimento;dejo una nota sobre la mesa diciendo: “Ya que hoy no te vi, queríadecirte lo mucho que te amo y extraño, deseo estar con vos y nopuedo adaptarme al silencio de tu piel, al olor a tabaco, a contentarmecon los dulces, comidas y cervezas , al dinero que dejas en mis bolsillos,al chau por las mañanas cuando vas a trabajar; no, deseo másque eso:  QUIERO TU PIEL DESPIERTA , tu cerebro activo en mi sexo,tu femenina intimidad; ese es mi alimento”.

Miguel Ángel Brandoni

Cara estallada en uñas de arena
Flechas estrelladas
Venas cortadas en silencios
Gritos de vivos
Carceleros de amor
Labio encarnado
Laberintos de palabras
Desnudo de sol

Soledad, mar, desnudo de sol
Amores negros, hormigas de salva
Palabras vanas
Melodías de brazas
Suspiro desarticulado
En madrugadas

Lenguas mojadas, cuerda enroscada
Angustiados, desiertos
Pájaros muertos, lagunas de otoño
Navegantes planetarios, cuerpos de luces
Que arañan el sol, fundidas
Misterios de huesos, tiznados de sueños

Desnudo de sol
Laberinto
Labio encarnado
Carcelero de amor
Gritos de vivos
Venas cortadas
Flecha estrellada
Uña de arena
Cara estallada
Tiznada de sueños.

Miguel Ángel Brandoni

                    Las calles están frías; mi piel está fría,una garúa fina penetra los huesos, mis huesos, retorcidos entrepavimentos de deseos y pasiones y sueños y bellas criaturas de ciudad.

                      Estoy sólo, perdido en laberintos de formas que me atraen, quieroatrapar la piel de mi carne, socavar el cerebro de imágenes de angelicalesmujeres, quiero amar esos cuerpos de seda, fundirlos en mis poros.

 Capturar los ojos de ellas, sus sonrisas, sus palabras, sus movimientos,los hilos de sus cabellos desparramados en el viento, la tempestad de sussexos,  la lava de sus dedos, sus lenguas de terciopelos, sus cálidaspieles dormidas entre mis huesos, el almíbar de sus labios.

Quiero tantas cosas casi imposibles de esta tenebrosa ciudad.     Quiero imaginarte desnuda entre mis sábanas de flores,  querespires los olores de esta suerte de macho, especie dormida, que saboreeslos jugos del cuerpo y goces.

La llovizna se hace cada vez más intensa, tengo los pies mojados,me duele el alma, siento frío, te pienso, tu calor, tus manos acariciandolas mías, valla a saber que estas haciendo en este momento.    De pronto suena el celular y a gritos me hablas y dices:  “estoy desesperadate necesito, quiero tu cuerpo dentro del mío, que me ames como nunca,quiero tu música en mi alma, tu pedazo de vida”   (quedésorprendido, extasiado en mares de sangre, con los oídos despedazadosen fantasías, eras la delicia que esperaba, mi hada urbana).

Sí, atiné a contestar, sos vos, la esmeralda perdida enesta inmensidad de chatarra, la que despertó mi origen animal, lacaníbal despiadada que carcome mis sentidos, la que destruye lascélulas de esta existencia como ser civilizado; sí eres tú.

Soy yo, continuaste diciendo: la que te ayudó a salir del pantano,soportó tus locuras, compartió las amigas con vos y gozastecon ellas y yo que siempre te amé y vos que siempre me usaste, sobretodo mi cuerpo,  ¿recuerdas?,   esa vez en la casade Andrea, cuando los tres hicimos de todo?

Claro, que te vas acordar, si sólo piensas en vos, no te importómis sentimientos y hasta llegaría apostar que hasta te olvidastemi nombre, sí, soy Silvia…                 Hola, sí, dije — cómo no voy a acordarme de aquélencuentro cuando sacaste aquellos aparatitos tuyos y practicastes con nosotrosy dolía, ya lo creo que dolía, sangraban mis testículos,creías que así lograba mayor excitación y pasabastu lengua rabiosa por el cuerpo de Andrea y de mí ni te cuento,sos una degenerada.        Cortéel teléfono, estaba asqueado de esa inmunda, yo nací paraotra cosa, tal vez para poeta, sí, las musas, ¿cómoserá hacer el amor con ellas? .    Estoy inspiradopodré imaginarme alguna y acariciar su hermosura, sus voces quedeberán ser muy suaves, armoniosas y no como esta basura de Silvia,Andrea es más delicada, tiene estilo es toda una señora,sí de la alta, de la alta sociedad, si la vieran que bien vistey en la calle no hay quién le toque el culo y bueno reconozco quetan bueno no soy, tengo mis aspiraciones como puede tener cualquier hombreambicioso, me gustan todas y si tienen money, mejor, ya saben mucho dinero,departamento, auto, tarjeta de crédito y sobre todas las cosas quetenga buen físico, no es la cuestión que sea un feto, desparejao vieja, es más las prefiero jóvenes, digamos entre veintey cuarenta años.

Tengo que reconocer que a esta altura del tejido de mi vida, estoy dela cabeza, cómo dicen algunos.  Hoy estaba deprimido y máscuando llueve y más cuando llamó esa tarada.   Yo sé que a esta altura me podrán decir:  ¡estásloco flaco! , lo hiciste con dos minas y te quejas;  no es que mequeje es que esa tal Silvia me crispa los nervios, si hubiera sido diferente,mas delicada, sensual, es otra cosa.

La lluvía continúa persistente, caprichosa, siento dolorde cabeza, me duele el estómago, tal vez sea el hígado, puedeser la comida aquella de ayer, no sé o será ese llamado dela tarada, que se habrá creído,  “me sacó delpantano”, qué pantano, si cuando la conocí era atorrantay ahora la miran con más respeto, desde que empezó la transaconmigo, yo que vengo de una respetable familia, ya saben gente de trabajo,mi viejo tiene un bar en pleno centro y yo soy el encargado.

Miguel Ángel Brandoni