LOS CONTADORES DE ESTRELLAS

Yo estoy cansado.
Miro
esta ciudad
-una ciudad cualquiera-
donde ha veinte años vivo.

Todo está igual.
Un niño
inútilmente cuenta las estrellas
en el balcón vecino.

Yo me pongo también…
Pero él va más deprisa: no consigo
alcanzarle:
Una, dos, tres, cuatro,
cinco…

No consigo
alcanzarle: Una, dos…
tres…
cuatro…
cinco…

Dámaso Alonso, 1921

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