Letargo

Huyendo de fantasmas
pasados, exorcizo jirones
de mujeres sombrías,
enarbolando dagas.

Ánimas danzando al calor de una brasa
apagada.
 
Olor a celda vacía,
libertad rota,
letargo del sentimiento,

amor
entre sábanas de olvido,
suspiro
cercenado por la mañana antigua.
 
Brazos que exprimen el barro
sagrado.

Hombre sin alma apenas sería
redoble incoloro de campana hueca;
dejadme,
dejadme al menos
rescatar del humo la letra violada
de mi primera poesía.

Antonio García Vargas

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