Tenías esa noche un brillo intenso alrededor de tus ojos, ysonreías tratando de decir algo, algo de lo que nunca mepercaté;
Tu tenue timbre de voz penetraba en mis oídos jugando con missentidos, desordenándolos;
Mucho de ello me gustaba, me atraía…
Tu corta edad no acomplejaba mis intenciones primarias, sólo quecompartirlas contigo, requería conocerte más…
Hablar de tus anhelos, de tus fantasías, de tusmañas…¡por qué, no!
Pude contener mis emociones durante el transcurso de todas nuestrascharlas,
Más no deje de admirar tu rostro angelical, configuraciónque irradiaba inocencia reservada y purísima;
De tus labios se acuerdan mis labios, que unidos sobre aquélíntimo encuentro, rozaron su superficie entera,
De tu aroma y tu calor; mi corazón contempla y recuerda,
 Mi alma en sí, desdichada lamenta, la prontaseparación.
…Siempre que estuve cerca del pleno afecto, se cruzó elantagónico e inoportuno destino;
Desanimándome por eternas fracciones de tiempo…;
Hoy, a mis años modernos, dejé de verlo así…
…Llevo nuestros momentos, la esperanza de atesorarlos en lejanasprovidencias;

El deseo y la oportunidad de quererlos más, de llorar yreírme por ellos,
Que en vida se conviertan… que en vida desnuden mi conciencia y laposean,
Bajo el fulgor de tu mirada…
Entrañable resplandor de soles y estrellas.
Aún pudiendo robártela, desluciría en mi maqueta.
Te agradezco tan invaluable obsequio,
Te agradezco niña de meses, tu mirada de ángel.

José Luis Cárdenas Saldivia

Cerca de lo más alto de sus colinas, me fatigaba en placer bestial,
Como un volcán agitado, que no espera desalojo, para hervir a sus seguidores;
Ensimismado, plasmaba en su piel, una cortina salivosa queencubría perversa dominación,
Con cautela me aferraba de pronto a sus extremos, sintiendo así,los límites que nos aguardaban en brutal conjunción,
Verde llama de campos vírgenes, fecundaban la semilla en el suelo fértil,
El ardor de la carne, teñíase de velo negro;
Avisando la muerte del deseo.
Toda la pasión desatada, convertíase en madriguera de feroces caninos.
La furia se disipaba, y en su lugar, la paz sigilosa entrometíasu corteza en nuestros cuerpos.
Bendita armonía presenciábamos desnudos en la primavera…
Bendita armonía que arribaba en tensos momentos;
De iniciativa nos desligábamos, al igual que de asombro;
Nunca habríamos experimentado tal magia, tal romance…
La confusión reinaba en nuestros modestos cráneos. Delsilencio nos intrumentalizabamos, hasta…
…hasta la sensatez de su interrupción.
Era amor puro, pasión pura,  sensación  injustay obsesionadamente idealizada.

Tan serena y tan clara como la sal,
Tan inmediata y tan ligera como la luz,
Soplaba bombeando nuestros latidos en compases de dos tiempos,
Coartando cualquier repentino escape de sobriedad y control.
Se hacía elocuente el reconocimiento fundamental de la verdad;
Verdad que triunfa hasta en la más ruin de las mentiras, hasta en los desmedidos envoltorios del sarcasmo, por donde se infiltra…;
Esa verdad, cual cuya noción se apegaba a nosotros en virtud de su elegante compañía, reposaba ahora más tranquilay más confiada;
Dos testigos comenzaban a apreciarla…

José Luis Cárdenas Saldivia

La amaba tanto, como a la tintura de mis sábanas,
Lo respetaba concientemente , en honor a su apellido,
Cuando de mi persona se trataba , intercedía en tallegión exigiendo mis pezuñas,
En las calles de la ciudad me detenía, sólo si saludabanprimero; entonces le demostraba mis gestos y mi educación,
Del tránsito me fijé siempre, aún cuandoaparté a bocinazos del cruce peatonal a cuatro obesos ancianos,
Me embriagué muchas veces tal vez, pero al no sostenerme por mispropios pies por mi seguridad, preferí conducir;
Le dediqué mil horas semanales al estudio, y seis minutos a misexámenes,
Cuando participé en la maratón de fin de año, nome interesó ganar, sólo llegar primero;
Prometí decir la verdad todo el tiempo, siempre y cuando nadieestuviere escuchándome;
A mi mujer no la engañe con otras, las otras la engañarona ella conmigo;
El secreto de confesión que celosamente guarde, no loconté, sino, hasta el siguiente mediodía;
De dos monedas que traía conmigo, una regalé a unmiserable hombre. Por cierto, en la tarde desembolsé diez milmonedas en golosinas que empaché durante seis días;

Me asustaba muy seguido, con los aullidos de los perros en Septiembre,pues en ese mes, esos mugrientos caninos, dejaban de ladrarme;
Corté cinco rozas para mi amada, las corté en cienpedazos para que se hiciera un puzzle;
Me levantaba muy temprano en las mañanas, para enfrentar latarde con sueño y modorra;
Disparé tres veces contra un desconocido, que traía unacolorida chaqueta y un sobre de dudosa procedencia;
Traté de envenenarme ahogado en mis penas, más se cortola cuerda de mi veneno por mi propio peso;
Así disfruté la vida, de nada puedo quejarme, ni de mimuerte, ni la de mis amados… todas estaban ajustadas a laironía de nacer y yacer…

José Luis Cárdenas Saldivia

Lluvia altanera, que dejaste en mis umbrales la flor de la vidaenferma, arruinando mis días solteros con abulia y manchas depiel;
Seduciste en grosero arte, al infalible cartucho del porvenir,
Quebraste el múltiple vicio encadenado, con  indecorosasrutinas de protocolo.
Sol, viento,  frío y calor; que siguieron las huellasmaliciosas de la lluvia, conspirando en mi contra por ser quiénfui;
En extremo reclamo por las condiciones que me sucedieron:
“Donde planté flores, el viento fulminó todo vestigio deese acto de amor;
Donde construí mi terruño, la tempestad colapsócon su ancestral arquitectura;
Donde desafié las heladas, el calor socavó mi salud bajotormentosas sesiones;
Donde recibí el cáliz, me intoxiqué;
Donde comparecí inocencia, se me encarceló;
Donde deposité confianza, se me traicionó.”
…¿debo estar de acuerdo con mi fortuna?.
Tal vez la única suerte de la que pueda disfrutar sea la decompartir mi tragedia con ustedes,
De envolver en sus memorias las viejas heridas,
Las crueles marcas de la ruta inmerecida;
¿Quién creyera acaso, que mi desdeñosa yúltima jugada, no comprende maraña y envidia, pormartirios vividos?

Si aún así lo estimará, no lo escribiría,porque conforme con mi suerte, en vida se me mostró el esplendory la ruina;
En vida asimilé la paz y la agonía;
En vida reuní la fauna encogida que miraba surtida de robustasfrutillas…
Ahora pienso que todo lo adverso parece tan dulce, que en mi casosirvió de fuente inspiradora para levantarme tras continuascaídas;
Me acostumbre tanto a ellas, que estoy deseando alguna… ó masde alguna, antes de mi partida.

José Luis Cárdenas Saldivia

Tu ausencia golpea en mi armadura de fiebre flamante doncella, teespero día y noche en el balcón de mi morada;
Tomando mi cabeza inclinada hacia tus recuerdos, en actitud desecha ysin aliento;
…¿Cuántas horas caerán en este desierto?
…¿Cuántas promesas fallidas mutilarán el aprecioque ha Dios le tengo?
Incomparable dolor es el que sostengo, nunca imaginé elvacío de tu partida,
Imaginé en cambio la mía, por ser soberbio e idealista.
La carne se me corta y no siento su podrida envestidura,
…¿Cómo hacer para darte vida amor mío?
…¿Cómo convencerme de tu muerte, si en presencia lediste vida a este cuerpo moribundo?
Pasa el tiempo y no me presto a lucir mi traje nuevo,
Termina la novedad con mi amargura de antaño, del tiempo en quete fuiste, ya no la comparto;
En conciencia te confirmo, que no me queda el blanco ni los tonosalegres. El plomo ahora me asienta y el gris oscuro.
Tus manos, ¡Oh delicadas manos! envueltas con harina y levadura,se albergan manchadas en mi aguada retina,
Cuando enciendo el tocacinta te escucho danzar en nuestros ampliosjardines;
Hacia allá me dirijo y te contemplo amada mía,

Te ves tan hermosa, tan radiante, que el sol se abre para eclipsar tufigura.
Mi cama fría te espera, adornada con sábanas de seda paracubrir tu lozana piel de niña.
…¡Por qué tuviste que abandonar la hoguera de mi alma!
…¡Por qué lo permitiste Dios, por qué!
Sin tan sólo la viera por última vez entregaría mivida a quién quisiera pagarla, ya que no me serviría,como ahora…
…El asombro de tenerla nuevamente, en cambió medevolvería la razón de ser, de estar; de ver masallá…
No tengo claro cuanto tiempo más sobrellevaré tupérdida, si estoyseguro de que si alguna vez te fallé, el dolor de pagar porello, seencarnó en mi pecho y en mi olvido;
Resiste amor mío mi delirio…
Resiste a este desvalido corazón…
Te amo dulce señora, te amo en mi dolor…

José Luis Cárdenas Saldivia

Majestuosa esperanza que ostenta la vida en presencia del engendrosolsticio;
Que por nubes primitivas, -cuales santísima vanidad lucensombrías las caricias del viento-; corroen el celo y la furia,
Empobrecieron por vez  prematura mi alma de cielo, de credo ypostura.
¡Hey! corrientes marinas… que anidaron entre océanos,cuerpos y deseos de piel salina,
Excelsas poblaron orillas de tesoros y cuentos, en gracia a vuestraconstante mesura;
…Cuan ungüento disolvió el sol sobre tierra amarilla,para deleite de ciervos y  hienas,
…Cuan metáfora adaptativa a cerros y estrechos, repercutieronen el infinito placer de viajeros;
Con todo y aleluya, confié mil cegueras por una noble rimaapostada…
Que el templo surtía cuando de pronto encanto, la raíz dela flor marchita, gozaba cual ferviente amnistía…
Entonces, suntuoso placer agolpaba la brisa nocturna;
Ajena al miedo por presunta desgracia, vigilaba en su guarida, laredención de la alborada…
Silueta perfecta concedióme el Creador…
Entre mares de luz, desvalida descansa la niebla matutina;

Orando permanencia entre ríos, mesetas, colinas y llanuras.
El cantar de un Ruiseñor, eleva flotando su magia, lasmelodías que alguna vez visitaron mi puerta,
Contagiando jardines florales, acantilados y roqueríos, conmantos de lino cubiertos de Sol y Luna…
Cruel atardecer, Señor de la pasión y la amargura, queinclinaste tus hombros en el horizonte lejano,
Alimentaste mi alma plena de sueños limpios y arcanos…
Sin embargo la gloria la encontré abajo; en la arenaminúscula,
Húmeda y sencilla…
Arena que degustaba la fría bienvenida de la espumaoceánica,
Dejando belleza y armonía en mi ilusión de vida…

José Luis Cárdenas Saldivia

…¡Qué magnífica mentira!…
…¡Si de compasión advertí a cuantasminorías!.
 Sin honor lapidaron todos, contra su vestidura, mis vanosconsejos.
Entonces el arquitecto se reveló…, de pronto abrió eltecho que amparaba la virulenta malicia, y dejo caer punzantes heridascicatrizantes,
La flora y fauna rendida, compartía una lágrima culposa yequívoca con sus habitantes.
El celeste y el verde brillaron en ascuas, el rojizo y el gris lohicieron al este;
La maravilla exclusiva para unas pupilas mezquinas, que aguardaban parael acto supremo de la ráfaga contínua,
…Y el necio se hizo mártir y triunfó entre nosotros: Lamadre naturaleza desplazaba en rezos la autoregulación…
Mi gratitud no alcanzó por fortuna a desvanecerse; misdescargos, inmolaronse en furor.
Murió el atardecer junto a la grandeza del mar y las colinas,
Murió el distraer sujeto, irreverencia sentida y coléricade la voz cínica;
…Desde ese tiempo cargué la medalla al valor, medalla que meestranguló siete veces rasgándome la piel media docenamás…

José Luis Cárdenas Saldivia

Rostro maligno oculto entre apariencias, recorres largas distanciasllevando contigo inesperada verdad;
Desapareces de las visiones comunes, alquilando un cuarto en elrincón de las tres añoranzas;
Sobre el papel te ensucias a diario, revolcándote en despreciosobre los que de mano en mano lo ven pasar;
Sobre el cuerpo engañas a tu antojo, cubriendo las realidadescon reflejos y exiguos movimientos;
Lastimas de verdad maldita apariencia; en la formaciónespiritual…
En la difícil aceptación de la mutua confianza,
En el reconocimiento del buen sentido y los anhelos reservados,
En ese tramo martirizas, desilusionas, oprimes y apartas grandesilusiones;
En ese plano revives tu alma enterrada… ciegamente lejana.
…¿Qué ignorante la vida que no acepta tu cortapaciencia?;
…¿Qué trágico arrepentimiento preservan quienessustentan a diario el reconocimiento absoluto de esta verdad?…
…Ciertamente, estarás respirando cerca, caminando cerca,observando quietamente la vergüenza, tu leal compañera;
Cuando atentas su avaro apetito, te libra de encierro y sombra plena,
Te abre el camino y te muestra la luz,
Permaneces entonces, bajo nuestro cuidado… hasta donde resista…
La arrinconada y desprevenida conciencia.

José Luis Cárdenas Saldivia

Célebre música, salió al alma como polvo al viento;
Donde rondaba la melodía, su  corte celestial dejaba caerla serenidad colosal del entusiasmado prisionero en las emocionesocultas de los indiferentes;
Los pastores del aburrimiento codiciaban su influencia;
Derretíanse en regaños pobres moribundos.
No podrían atenuar dantesca locura;
En orillas del mar silbaba el escabullido rostro de la madrugada,
Con él, participaban los acordes del décimo estribillo,
Algo que buscaban con prolongado desacierto por muchos años,
Rondaba sus mejillas señalando el camino hacia la gloria;
Sentíanse aliviados por momentos de sombra y brumo,
Golpeando sus cabellos contra la maleza circular retenida sobre laesfera del humo,.
Al son de compases y armonías. Deleites peculiares nuncaasimilados;
Rindieron pleitesía sumergidos en vergüenza a la sonoridadperpetua,
Obedecieron cada mandato que deliberaban en una tras otrainterpretación;
De pronto, un abismo de silencio presenciaron atónitos,
Agobiados y cansados de perder vuestras paciencias,
Alucinaron ataques con espadas y armadura sobre la infamecreación;
Destilando sangre podrida, por el tiempo, verdugo de sus satisfacciones,
De sus plegarias…
A segundos de fallecer, un eco revierte la agonía sentida portodos;

Eco que retumba de improvisto frente a su alicaído coraje,
Que suena por despecho y obsesión, lejos en el fondo, y queresiente el oído nuevo;
Sueños de niño, gustos de adulto.
Por lastimosa pérdida, agradecieron el azaroso tránsitomelodioso… vacuna prematura e inútil…
…La ardiente llama de la mudez,
Habría ya quemado la esperanza de apartarse de sus tribulaciones,
Inertes se mueven a sus labores, olvidándose de que existeDios…

José Luis Cárdenas Saldivia

Desde que te enamoraste dejaste de venir a verme, excepto, por ladevolución de mi llanto, engreído y desagradecidocrepúsculo otoñal;
Mis años de esmero por brindarte mis penas no los valoraste,
Aquí en mi desgracia me veo, terminando los días muertos,
Cuando quise repetir mi entrega a cambio de horas sombrías, note apareciste;
Vulneraste mi sabiduría…
¿Serías lo que eres, sin mi compañía?.
¿Serías la onírica desolación sin mi ayuda?,
No lo creo, y si es así, no lo resisto.
Deseo la primavera, más que las flores enhorabuena;
Deseo tu muerte más que la hereditaria quimera,
Donde se termina el camino te desecho, entre nubes de desierto teconvierto.
…al alma no se le reprende con ausencia, así,únicamente se le quema;
Eso me diste esta última temporada.
Yo que te quise, compartiendo las vivencias más aberrantes;
Supiste lo que ni mi madre tuvo en conocimiento,
…¿deberé tomarlo como una traición?.
Ó,  ¿secundaré en el anonimatoestación por estación deprimido otro añomás hasta el retorno?.

…Sin embargo, después de todo, no estoy molesto dulceotoño, amor nostálgico que me compadeces y consuelas,
Me tienes atraído por tu compostura y tu fama,
A mi dama no le gustas, tal como a mis hermanos;
No entiendo nuestra pasión, oscuro espectro talentoso,
¿Tengo que cambiar mi vida para olvidarme de ti, o no essuficiente?;
…al final del túnel, recogedme y dejadme en tu tiempo… en eltiempo soñado, donde aprendí todo. Todo.Concedédmelo amigo…

José Luis Cárdenas Saldivia