Ya te vas
pronto
instantáneo te vas
polaroid de una decisión espontánea te alejas
golondrina de un viaje que cuesta trabajo y escapa al placer
barca de agua sustito en mi corazón
te vas te ves te veo
TV mi ojo televidente
estrechar mi mano con las puntitas de tus dedos
Y ¿cómo voy a abrir mi álbum de ti sin ti?
¿qué trago sin tu boca me hará hablar de mísin mí?
(mi mí que estará cojito mocho tuerto huerfanito sinti)
o a prender pendiente tu voz CD desde mi oreja
que ojalá CD la astucia de las potencias
y sepamos descubrir nuestros poderes hertzianos
o alguna nube rayada en verano
se identifique como cartita de humo.

Qué sea
cierta
la teletrasportación una escapada amorosa
lo que tarde en agarrar soplo de vida en tu pecho
y regalarnos el aire desde la tierra
que somos
un tendón telefónico un puente invencible
donde contestaremos a ese azahar
y mail que nos recuerde nuestras miradas iluminadas
secretas
entre tú y yo sin los espacios túyyo y sólo túyo.

Ojalá impresa la imagen te guarden los diarios
y te sienta papel de veras
me manche tu tacto e insisto te sienta
que tenga Mafalda la celebrada tinta
de decirme tu nombre y te lea
lea, sinmigo, la distancia es sólo una presencia
que en presente te diga
me presento soy yo soy nuevo estás junto
te espero que nomeolvides
y hasta pronto.

Iván Francisco Sierra

Ayer,
mientras réplicas baratas nos aventábamos a las caritas
y nos envolvíamos en un abrazo cualquiera del nuevo concilio
y se nos atrevían las piernas a bailarnos un poco
en el viento crujiente de aquellos años tan caros
abriste ese metal necio de las palpitaciones
paralelo a tu boca odiosa
que sustrajo de tus abominaciones íntimas
unas eructadas palabritas roncas
unos susurros horrorosos hondos
que golpeaban en los ecos graves
de mis resquebrajaciones.

Me dijiste los consuelos tontos de las anhelaciones
donde sería la vida jugosa y coloreada más brillante
cada día
cada vía que camina la sonrisa
cada pía manos divinas.

Soltaste de tus ojos el suero vivo de tus sueños
y el espíritu de las navegaciones envistió aquí
en la hora de partir y diseminarte por América Latina
como una gota de las salpicaciones amantísimas.

Hijos de la terrestre caminata de Dios morderán de ti;
iluminadamente tú enseñarás algunos trucos deDios.
Dios nos guardará de todo para que podamos saludarnos
otra vez
en algún vértice
donde sea será seguramente.

¿Cómo ha estado la amiga hermana de mi alma y mi causa?
te diré.
¡Bien, amigo hermano tan cercano
y flama encendida de mi hoguera!
me dirás.

Iván Francisco Sierra

Estando temeroso en la inconstancia:
De seguir siempre planteando, y seguir
con mi cuerpo agazapado
teniendo bienintencionados pensamientos.

Que no llegan a situarse en mi mano tantas reflexiones
y el trabajo,
fuente dichosa de la vida,
no riega sobre sí el caudal de su fuerza productiva.

Que mi mano,
como mi pensamiento,
golpea en el filoso diente de la espera;
baila inútilmente
en el proseguir de una idea que disuelve su intención;
y termina,
como la terminación de un goteo sigiloso,
en la más
anegada
de las incertidumbres necias.

Que mi cuerpo, exangüe, gasta sus potencias en el trajín
doloroso
del insulto y la desvergüenza.

Inconstante, pues, en la construcción pertinaz y positiva demi
persona.

Iván Francisco Sierra