Para partirte el coxis en la calle

Para transfigurarte en oruga articulada

Para dejar de disfrutar de la libertad de los buses
de sus axilas, pedos y posiciones anti yoguis

Para no poder escribirle
a los monumentales asnos que emergen de la nada

Un momento—

Estaba dejando salir
una poesía hermética

Ismael Aranda

Un protohombre entra en un burdel
a entregar su lánguida amazonia

Pagados los honorarios
es conducido hasta su mesa de sacrificio
límpida de compostura

Con timidez tremebunda
y sin empinamiento notable
explora las féminas aristas

Terminado el periplo de rigor
sale del cuartucho
más lánguido—
pero deforestado

Ismael Aranda

Hay culos que te invitan
Que te evitan
Culos señoriales
Hay culos ostentosos
Nóculos
Culos transversales
Traviesos
Hay culos olímpicos
Culos obviamente sentados
Culos cóncavos
Convexos
Confusos
Difusos
Culos fiesta de pueblo
Culos dominicales
Culantro
Culos por todas partes
en botellas, congestionamientos, infiernos
esculturas, ángeles, dioses
¡Ay culo!
¡Omnipresente culo!

Ismael Aranda

Dadaístamente
Sin detenerme a pensar
en cúmulos hermenéuticos
Sin distinguir esferas, cuadriláteros
ni formas fractálicas
Entre lo aparente
Lo natural
Lo sintético
Lo transistorizado
Percibo
el todo como un todo
que emana luminiscencias
entrelazadas
e inextricables

Ismael Aranda