Tal vez nunca te amé
Y dormí alucinado
Y pensé que tal vez
Te había adivinado
Una tarde de vuelo de paloma
Un ánima con hambre
Con una sed de ansias
¡Alucinado!
Te creí pertinente
Te elegí entre la gente
Me comí el corazón
Tal vez nunca te amé
Y me creí posible
Un ángel para mi
Una canción creíble
Tal vez nunca te amé
Y me soñé un acaso
Te puse en un altar
Y caminé descalzo
Tal vez nunca te amé
Cuando encontré tu boca
Y solo fue un impulso
Que destrozó la roca
¡Tal vez nunca te amé!
Cómo te amo ahora
¿Cómo será mañana cuando nazca la aurora?
¡Porque nunca te amé!
¡Cómo te amo ahora!

Horacio Deschamps

Cazador de sonrisas
A la expectativa
¡Alerta!
¡Ojos abiertos!
Porque en cualquier momento
La puedes rescatar
De entre un delirio de penas
Y una ilusión por soñar
Vino la sonrisa
Desordenada
Asida de la cara
Y sin refrán
Múltiples grados
Para razonar
Cazador de sonrisas
¿Las quieres cultivar?

Horacio Deschamps

Esta noche voy a hablar de amor con el silencio
Le voy a regalar a la Luna un rugido mortal
De fiera acorralada que no vuela, de luz sin vela
Esta noche también voy a violar mis juramentos
Quemar sobre el colchón un montón de lamentos
De intentos de decirte en las mañanas, quizás un cuento
Una historieta vaga sobre un duende casi muerto
Caminando por una carne viva desastrosamente herida
Desollando bondades milenarias sobre sabanas blancas
Implorando a la sordera del corazón que escuche la mirada
Que atenta desdeña una pradera infiel, siesta en la nada
¿Adónde irá a parar?, Pregunta deshojada la almohada triste
¿A la fiera que aguarda o al cordero que pasta?. ¡Quizás!
Esta noche, voy a hablar de amor con el silencio.

Horacio Deschamps

Dígase a usted mismo
¿Qué le parece la Tierra?
¿Una invasión de Santos en Cometa?
¿O una legión de sombrías Alamedas?
¿Una cola de luz embravecida?
¡No!
Es una superficie sembrada a la deriva
Quizás alguna gente prefiera cultivar las flores
Mientras que otras les gusta talar plantas
¡Dígase!
¡No doble su almohada!
Escuche el rugir de su guarida
Sacie su sed en el agua del río
Acariciando las pulidas rocas
¿Se siente seguro?
¿Le agradaría devorase una fiera perdida?
¿Llegar a la cocina con la olla vacía?
Quizás ver morir a un niño sin nada que comer
O a un águila podrida volando sin querer
¡Oiga!
¿Usted ha visitado alguna vez una Iglesia?
¡No me diga que es sordo!
¡Dígase!

Horacio Deschamps