GUAYABO (*)

Mudo testimonio del origen,
habitante ausente  de nuestro calendario conocido.
Ciudad incógnita y secreta,
duro camino de un sol fallecido, atravesado…
Puñales azules:
piedra mítica insepulta y carcomida;
trenzas tristes y descalzas,
polvo perpetuo, dormido.
Denso material de sueños sin rumbo
en el recóndito tránsito
de los Tezcatlípocas eternos;
muerte mínima y dispersa,
exilio de cuerpos y de sombras, fuego sin reposo.
Movimiento de flores desdentadas,
paso cósmico,
paso
sin tu voz extendida,
extendida por la verde vagina incesante
donde Malinali renace y permanece
como mudo testimonio del Origen…

Abel Salazar V.
Costa Rica

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