Los años han pasado
y ya no me lastima tu recuerdo,
nuevos anhelos en mi vida
surgen
Te perdiste en el tiempo
y ahora seré cautivo
de otros ojos
y otro cuerpo
¡Cuanta pasión atesoró mi alma!
¡cuántos celos!
¡cuántas noches de insomnio!
¡cuánta angustia!
¡cuántos sentidos!
y amorosos versos!

Pero todo termina
y cansado de amarte
inútilmente
llegó el día
en que sereno me sentí sin verte
y en que otro amor,
que me recuerda el tuyo,
(si lo hubiera tenido)
vino a verme.

Sé que no voy a herirte
si te cuento
sobre lo que mi nueva musa
tiene
Un rostro tan hermoso
como el tuyo
y como el tuyo
un cuerpo delicioso.

Sus manos son
como tus breves manos
su sonrisa recuerda
tu sonrisa
y su cabello negro,
también entre mis dedos
se desliza.

¡Si me hubieras querido
como tanto anhelé
que me quisieras!
ella podría ser tú
o tú, ella.

Ahora el recuerdo de tu amor
se esfuma
y lo que ya no pudo ser
se aleja.
lo que no fue
ya no podrá ser nunca
aunque jurando amor,
me lo pidieras.
Y es que mi nueva musa
me abrasa el corazón
cuando me besa
y sus manos se enredan con las mías
y tiembla de pasión
cuando me espera.

Si me hubieras querido
como tanto anhelé
que me quisieras:
ella podría ser tú
y tú, ella.

Te perdiste en el tiempo
vida mía
y una etapa concluye
y otra pletórica de amor
empieza

En la última página
del libro
de versos inspirados
por mi pena
de que no fuiste
lo que hubieras sido,
inserta este poema.
Medio es tuyo
porque no me amaste,
medio de ella,
porque me ama mucho.

Dzunum

No importa si me muero
entre tus brazos
aunque no sea la hora
¡Estoy pagado!
 
Tanto nos unen
Del amor los lazos.
 
Eres noche de luna,
lluvia, aurora,
aroma de los bosques,
nieve, ocaso.

Dzunum

Caricias tan sutiles
puede darlas,
la suavidad del viento
cuando mece,
las más frágiles ramas.
 
¡No le acaricié nunca!
te dirás extrañada,
y es que ignoras,
que tu sola existencia,
es hermosa caricia
mil veces regalada.
 
Acarician tus ojos,
tu talento,
caricia es tu color, tu piel,
tu acento.
 
Todo acaricia en ti
y si en ti pienso,
acaricias también
mi pensamiento:
suavemente
como acaricia el agua,
suavemente
como acaricia el viento.
 
y aunque nunca tus manos
y las mías
entrelacen sus dedos
y roce mi mejilla
tu mejilla,
sentiré las caricias
voluptuosas,
que me da tu recuerdo.
 
Tu recuerdo alma mía
que acaricia y lastima.
¿Porqué me tienes tú?
Yo, no te tengo.
¡Vives radiante!
Yo, de amor me muero.

Dzunum