La radio machacona,
repite noticias de siempre.
Mas yo espero una noticia capaz
de borrar lo gris del universo.
Lluvia de flores,
invasión de sinsontes,
marejadas de girasoles,
arribo de delfines.
Cualquier cosa diferente.
Última hora!
Llegada de extraterrestres
de una galaxia lejana,
con muchos brazos extendidos
capaces de estrechar manos,
dar abrazos,
sin prisas, y con múltiples oídos.

Concepción de Quesada y Loynaz

Yo sé, el momento exacto
en que besando mi boca,
no besas mis labios.
Yo sé, el momento exacto,
que en mi cuerpo
es otro el que estás amando.
Yo sé, el momento exacto
en que comienza el ritual de tu engaño.
Lo que ignoro es, cuando piensas terminarlo.

Concepción de Quesada y Loynaz

Amor,
vienes ahora.
Mi árbol no luce hojas.
Amor, llegas tarde,
mi  noche casi  abre.
Amor,
pequeño, travieso,
Risueño cascabel  moreno,
juegas, te escondes.
Mira, no tengo flores
que regalarte.
Amor,
disculpa si lloro
ya es tarde…

Concepción de Quesada y Loynaz

Anhelo una estrella
brillante, alta, serena,
para ti, para mí,
para los dormidos,
para los que en camino despiertos velan.
Quiero esa estrella,
resplandeciente, día y noche.
Un mundo la espera.
Convergencia de caminos
ante el entrañable portal.
Reencontrar lo perdido.
Ser niños de nuevo,
tomadas las manos,
cantar a coro,
con alegría, asombro.
Estrella, estrellita
ni lejana ni incierta,
segura nos llevas
a la ansiada puerta.

Concepción de Quesada y Loynaz

En ese diálogo imposible,
entre mar  y  muro,
la ola revoltosa  yo,
tú pétreo inconmovible
siempre mudo.

Veces hay en que mi espuma,
por capricho en tu superficie presa queda,
y hay algo de traviesa ironía,
en esa unión irrealizable,
de piedra y vida.

Concepción de Quesada y Loynaz

Dos toritos negros,
hurgan  mi pecho a su antojo.
Ay! niño de ojos negros,
de negros ojos.
Hechicero travieso,
de espaldas al enojo.
La luna de los olivares,
bañó tu cuna de plata,
olvidando en tu cara, dos rayos,
que si  miras, de amor  matan.
Ay! de  mi  niño de negros ojos,
de toronjil y de albahaca.
si  miras  muero,
si no, me matas.
Es hora  sepas,
lo que dentro de mi corazón pasa.
Con dos toritos de lidia sueltos,
en el ruedo de mi alma.

Concepción de Quesada y Loynaz

Alquílase planeta para soñar.
Condición de pago,
voluntad de amar.
Forma de acceso.
Sentirse libre
saberse libre.
En ese momento
ya tiene un planeta para soñar.

Concepción de Quesada y Loynaz

Tú y yo,
riberas de un mismo río.
Azul y amarillo.
Tú y yo,
mar y cielo,
cielo y mar,
horizonte,
espejismo  continuo.
Tú y yo,
ni amantes,
ni amigos,
siquiera enemigos.
Tú y yo,
riberas de amargo río
azul y amarillo,
corriendo hacia el olvido.

Concepción de Quesada y Loynaz

Poesía, dónde estás?
Dónde te escondes, niña traviesa?
Un día con ardor  mi frente besas,
a mi lado entonces te oigo cantar.
Cantan contigo, la luz, la brisa,
bailan las palmas, cabalga el mar.
Alzo hasta ti  mis brazos,
pero ya te has ido… ya tú no estás.
Dónde te escondes tirana  mía?
Mi linda niña , reina del  mar,
dueña del vuelo, del rocío todo,
del azul tan quieto, dónde estarás?
Ven aquí, te llevas mis ojos,
ven aquí, no puedo sin ti cantar.

Concepción de Quesada y Loynaz

Quiero días nuevos,
amaneceres bellos.
Enviar besos
a lomos de olas
a todos los seres presos.

Concepción de Quesada y Loynaz