¡Luna! ¡Corona de una testa inmensa,
que te vas deshojando en sombras gualdas!
¡Roja corona de un Jesús que piensa
trágicamente dulce de esmeraldas!

¡Luna! Alocado corazón celeste
¿porqué bogas así, dentro la copa
llena de vino azul, hacia el oeste,
cual derrotada y dolorida popa?

¡Luna! Y a fuerza de volar en vano,
te holocaustas en ópalos dispersos:
tú eres tal vez mi corazón gitano
que vaga en el azul llorando versos!…

Aquella noche de setiembre, fuiste
tan buena para mí… hasta dolerme!
Yo no sé lo demás; y para eso,
no debiste ser buena, no debiste.
Aquella noche sollozaste al verme
hermético y tirano, enfermo y triste.
Yo no sé lo demás.. . y para eso
yo no sé por qué fui triste. . . , tan triste…!
Sólo esa noche de setiembre dulce,
tuve a tus ojos de Magdala, toda
la distancia. de Dios… y te fui dulce!
Y también una tarde de setiembre
cuando sembré en tus brasas, desde un auto,
los charcos de esta noche de diciembre.

So life passes, like an odd mirage.
The blue rose that illuminates and gives being
to the thistle! United to the dogma of the killing
burden, the sophism of Good and of Reason!

What was grasped, by chance, has wounded the hand;
the perfumes took flight, and, among them, was sensed
the mold, that in mid-course, has grown
into the withered apple tree of the dead Illusion.

So life passes by,
with a parched bacchante´s treacherous song of songs.
And, completely rattled, I go, onward….on,
muttering my funeral march.

They proceed at the feet of royal, brahmanical elephants,
and to the sordid droning of a mercurial fervor —
those couples who raise toasts sculpted of rock
and forgotten twilights, a cross to the lips.

So life passes by, vast orchestra of Sphinxes
that vomits its funeral march into the Void.

Esta mañana bajé
a las piedras, oh las piedras!
Y motivé y troquelé
un pugilato de piedras.
Madre nuestra, si mis pasos
en el mundo hacen dolor,
es que son los fogonazos
de un absurdo amanecer.
Las piedras no ofenden; nada
codician. Tan sólo piden
amor a todos, y piden
amor aun a la Nada.
Y si algunas. de ellas se
van cabizbajas, o van
avergonzadas, es que
algo de humano harán…
Mas, no falta quien a alguna
por puro gusto golpee.
Tal, blanca piedra es la luna
que voló de un puntapié…
Madre nuestra, esta mañana
me he corrido con las hiedras,
al ver la azul caravana
de las piedras,
de las piedras,
de las piedras…

Beloved, this night you have been crucified
on the two curving timbers of my kiss,
and your distress repeats how Jesus cried
and recalls a holy Friday sweeter than that kiss.

On this rare night your steady gaze has spied
Death singing in her bones from happiness
for this September night that´s ratified
my second fall and all too human kiss.

Beloved, we will die together, close together;
this exalted bitterness will mellow as it dries
and Darkness turns our dead lips from one another.

Reproaches will no longer cloud your blessed eyes,
nor I again offend; instead we´ll sleep together
in one single grave, like a little sister and brother.

Un hombre dijo:

—El momento más grave de mi vida estuvo en la batalla del Marnecuando fui herido en el pecho.

Otro hombre dijo:

—El momento más grave de mi vida, ocurrió en un maremotode Yokohama, del cual salvé milagrosamente, refugiado bajo elalero de una tienda de lacas.

Y otro hombre dijo:

—El momento más grave de mi vida acontece cuando duermo dedía.

Y otro dijo:

—El momento más grave de mi vida ha estado en mi mayor soledad.

Y otro dijo:

—El momento más grave de mi vida fue mi prisión en unacárcel del Perú.

Y otro dijo:

—El momento más grave de mi vida es el haber sorprendido deperfil a mi padre.

Y el ultimo hombre dijo:

—El momento más grave de mi vida no ha llegado todavía.

Profesor de sollozo —he dicho a un árbol—
palo de azogue, tilo
rumoreante, a la orilla del Mame, un buen alumno
leyendo va en tu naipe, en tu hojarasca,
entre el agua evidente y el sol falso,
su tres de copas, su caballo de oros.

Rector de los capítulos del cielo,
de la mosca ardiente, de la calma manual que hay en los asnos;
rector de honda ignorancia, un mal alumno
leyendo va en tu naipe, en tu hojarasca,
el hambre de razón que le enloquece
y la sed de demencia que le aloca.

Técnico en gritos, árbol consciente, fuerte,
fluvial, doble, solar, doble, fanático,
conocedor de rosas cardinales, totalmente
metido, hasta hacer sangre, en aguijones, un alumno
leyendo va en tu naipe, en tu hojarasca,
su rey precoz, telúrico, volcánico, de espadas.

¡Oh profesor, de haber tánto ignorado!
¡oh rector, de temblar tánto en el aire!
¡oh técnico, de tánto que te inclinas!
¡Oh tilo! ¡oh palo rumoroso junto al Marne!

I shall die in Paris, in a rainstorm,
On a day I already remember.
I shall die in Paris— it does not bother me—
Doubtless on a Thursday, like today, in autumn.

It shall be a Thursday, because today, Thursday
As I put down these lines, I have set my shoulders
To the evil. Never like today have I turned,
And headed my whole journey to the ways where I am alone.

César Vallejo is dead. They struck him,
All of them, though he did nothing to them,
They hit him hard with a stick and hard also
With the end of a rope. Witnesses are: the Thursdays,
The shoulder bones, the loneliness, the rain, and the roads…

Moon! Crown of an ample brow,
unleafing in weld-coloured shades!
Red crown of a pondering Jesus
tragically mellow with emeralds!

Moon! Wild celestial heart,
why do you sail so, inside a cup
brimming with blue wine, westward,
your stern stricken and wrecked?

Moon! And trying in vain to fly,
in scattered opals you go up in flames:
you are perhaps my gypsy heart
that wanders in the blue — weeping verses!…

Esta tarde llueve como nunca; y no
tengo ganas de vivir, corazón.
Esta tarde es dulce. Por qué no ha de ser?
Viste gracia y pena; viste de mujer.
Esta tarde en Lima llueve. Y yo recuerdo
las cavernas crueles de mi ingratitud;
mi bloque de hielo sobre su amapola,
más fuerte que su «No seas así!»
Mis violentas flores negras; y la bárbara
y enorme pedrada; y el trecho glacial.
Y pondrá el silencio de su dignidad
con. óleos quemantes el punto final.
Por eso esta tarde, como nunca, voy
con este búho, con este corazón.
Y otras pasan; y viéndome tan triste,
toman un poquito de ti
en la abrupta arruga de mi hondo dolor.
Esta tarde llueve, llueve mucho. ¡Y no
tengo ganas de vivir, corazón!